A continuación una traducción de la sección introductoria de las declaraciones del secretario de Estado de EE. UU. Marco Rubio:
SECRETARIO RUBIO: Saludos. Gracias, muchachos, por estar conmigo hoy. Estaré sustituyendo a Karoline hoy, evidentemente. Así…no, pronunciaré unas breves declaraciones y después pasaremos a sus preguntas.
Como saben, este fin de semana el presidente anunció “Project Freedom” (proyecto Libertad), cuyo objetivo es, francamente, si quieren hablar de ello, rescatar a unos 23.000 civiles de 87 países diferentes que se encuentran atrapados en el golfo Pérsico y a los que el régimen iraní ha abandonado a su suerte. Desde hace ya más de dos meses, estos marineros y tripulantes inocentes de buques mercantes llevan varados en el mar porque Irán está llevando a cabo algo, y no es solo criminal; es criminal, sin duda, pero es desesperado y destructivo: este bloqueo del estrecho de Ormuz.
Países de todo el mundo, la inmensa mayoría de los cuales ni siquiera participan en hostilidades militares, corren ahora el riesgo no solo de perder su carga, sino también la vida de sus propios ciudadanos a causa de este bloqueo. Estos barcos… no se deja un barco ahí fuera durante tanto tiempo. Se empiezan a quedar sin comida; se empiezan a quedar sin agua potable, suministros esenciales. Y están a merced de esta piratería, es lo que es. Es piratería. Y no solo eso, sino que algunos de ellos ya han sido objeto de disparos y de una lluvia de ataques sin sentido contra varios barcos civiles.
Así que, francamente, por decirlo de alguna manera, se trata de víctimas inocentes. Se trata de países, y de barcos y demás, que no tienen nada que ver con todo esto y, sin embargo, se ven atrapados en medio de la situación y están siendo retenidos como rehenes, simplemente porque Irán pueda hacerlo, solo por que, al igual que el régimen masacró brutalmente a decenas de miles de sus propios ciudadanos por el delito de protestar pacíficamente, porque están descontentos con la calidad de vida o la falta de calidad de vida en el Irán actual. Y son blancos fáciles. Están aislados, pasan hambre, son vulnerables, y al menos diez marineros ya han muerto como consecuencia de esto, marineros civiles.
Así que ya muchas naciones, en privado, y algunas públicamente, han pedido a Estados Unidos que ayude a liberar sus barcos y a restablecer la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, en esta arteria crítica del comercio mundial. Y así, el presidente Trump, como siempre hace, dio un paso al frente y respondió a las peticiones de ayuda. Y ha ordenado al ejército de Estados Unidos que guíe a estos barcos varados a un lugar seguro, que les proporcione un escudo protector bajo el cual puedan operar y transportar sus mercancías, y que les permita salir de allí y ponerse a salvo. Y este es el primer paso para reabrir el estrecho y poner fin a este desesperado acto incendiario para la economía por parte del régimen; para terminar con esto.
Pero lo hacemos no solo porque nos lo han pedido, sino porque somos los únicos que podemos hacerlo. Nosotros, solo nosotros, tenemos el poder de tomar el tipo de medidas que hemos tomado ahora. Con este presidente, con el presidente Trump, Estados Unidos ayudará a nuestros amigos. Nos plantaremos ante regímenes rebeldes como el de Teherán, y no nos avergonzaremos de utilizar nuestro poder y nuestras capacidades para proyectar poderío militar al servicio de nuestro interés nacional, por encima de todo lo demás.
Ahora bien, lo que es realmente importante que informen y que todos comprendan es que esto no es una operación ofensiva. Es una operación defensiva. Y lo que eso significa es muy sencillo: No habrá disparos a menos que nos disparen primero, ¿de acuerdo? No los estamos atacando. No lo estamos haciendo, pero si ellos nos atacan o atacan un barco, hay que responder a eso. No se va a permitir que una lancha rápida se acerque a un barco y lo acribille. Vamos a responder a ello, y lo hemos hecho con éxito. No sé cuál es la cifra exacta, pero sé que varias de esas lanchas rápidas han sido ya blanco de ataques y seguirán siéndolo si suponen una amenaza para nuestras fuerzas. Derribaremos drones; derribaremos misiles. Pero es de naturaleza defensiva; esto es defensivo. Así que si escuchan historias sobre ataques y lanzamientos de disparos de un lado a otro, no es de un lado a otro. Solo respondemos si nos atacan primero. Esta es una operación defensiva, y eso es lo que está ocurriendo aquí.
Para hablar un momento sobre la importancia del estrecho: por él transita aproximadamente una cuarta parte del comercio mundial de petróleo, además de importantes volúmenes de combustible y fertilizantes. No se puede permitir que el régimen iraní dicte quién utiliza esta vía navegable vital. No creo que se esté informando lo suficiente sobre esto, o quizá ustedes sí lo estén haciendo. No leo a todo el mundo. No lo sé; hay demasiados dichosos medios de comunicación aquí, no sé quiénes son todos ustedes, pero… quiero decir, sé quiénes son algunos de ustedes, pero no sé quiénes son todos. (Risas).
Pero diré esto al respecto: la gente no… esta es una vía navegable internacional, ¿de acuerdo? Esta es una vía navegable internacional. Y el derecho internacional es muy claro. Y me encanta, porque todo el mundo habla siempre del derecho internacional en este tema. El derecho internacional al respecto es muy claro. Las vías navegables internacionales: ningún país puede controlarlas. No hay ninguna ley internacional que permita decir: “Voy a colocar minas en una vía navegable internacional y voy a hacer estallar los barcos que no nos hagan caso e intenten pasar”. Eso es lo que está haciendo Irán.
Esto es un acto delictivo, y alguien tiene que hacer algo al respecto. Hay que hacer algo. Es totalmente ilegal, totalmente ilegítimo y completamente inaceptable. Y por eso el ejército de Estados Unidos está guiando a los buques mercantes varados a través del estrecho de forma segura y está trabajando para restablecer la libertad de navegación y poner fin a estos intentos de tomar como rehén a la economía mundial.
Hasta ahora, como prueba de concepto y de funcionamiento, dos buques mercantes con pabellón estadounidense han atravesado con éxito el estrecho de Ormuz en las primeras fases de este proyecto y ahora se encuentran en camino a estar a salvo. El ejército de Estados Unidos está desplegando los recursos necesarios para extender este paraguas defensivo sobre la navegación mercante. Pero que no quepa duda, y como ya he dicho: se trata de una operación defensiva. Quiero reiterar ese punto. Es importante entenderlo. Si no se dispara contra estos buques y no se dispara contra nosotros, no dispararemos. Pero si nos disparan, responderemos, y lo haremos con una eficacia letal.
Por cierto, los recursos que respaldan este proyecto incluyen destructores lanzamisiles, más de un centenar de aeronaves terrestres y marítimas, plataformas no tripuladas multidominio y 15.000 de los mejores militares del planeta. Estas fuerzas ya han destruido, como les dije antes, creía que eran seis, siete lanchas rápidas iraníes que no hicieron caso a nuestras advertencias. Y cuando hablamos de lanchas rápidas, nos referimos a que algunas de estas cosas parecen “Boston Whalers”, ¿de acuerdo? así que no son como los buques de la armada. Pero, no obstante, se abalanzan rápidamente sobre estos barcos, intentan rodearlos, intentan dañarlos. No vamos a permitir que eso ocurra, así que siete de ellas yacen ahora en el fondo del mar, junto con, por cierto, el resto de la armada de Irán. Ahí es donde se puede encontrar hoy su armada. Y vamos a seguir despejando sistemáticamente este paso a través del estrecho para restablecer la libertad de navegación.
Ahora bien, mientras este proyecto avanza a buen ritmo, la operación Epic Fury, disculpen, Economic Fury, sigue ejerciendo la máxima presión sobre el régimen iraní y lo que queda de su ya frágil economía. Hoy en día, la inflación en Irán es del 70 por ciento, y su moneda se encuentra en caída libre total y absoluta. La aplicación de las sanciones estadounidenses se está intensificando. Va de la mano del bloqueo naval para mermar la capacidad de Irán de generar, mover y repatriar ingresos. Apunta directamente a las principales fuentes de ingresos del régimen.
Solo el bloqueo le está costando a Irán hasta 500 millones de dólares al día en ingresos perdidos. El 90 por ciento del comercio total iraní se ha paralizado, causando daños permanentes a la infraestructura petrolera de Irán, ya que los pozos se ven obligados a cerrar.
Una vez más, todo esto es en respuesta a su piratería, ¿de acuerdo? No puede ser que tengan estos estrechos y hagan explotar cualquier barco que se mueva, y que los únicos barcos que puedan pasar sean los suyos. No puede darse una situación en la que los estrechos estén cerrados para todos los demás, pero ellos se beneficien de la piratería. Eso no puede suceder. Por eso se ha impuesto el bloqueo y por eso estas sanciones los están paralizando.
Cualquier entidad financiera extranjera, y, por cierto, el Tesoro está identificando y bloqueando cada dólar de ingresos que llega a este régimen. Por lo tanto, cualquier institución financiera o actor comercial extranjero que facilite la evasión de las sanciones a Irán se enfrentará a la posibilidad de sufrir sanciones secundarias y a la pérdida de acceso al sistema financiero estadounidense.
Como ha dicho el presidente Trump y como demuestran claramente los hechos, Estados Unidos tiene todas las cartas en la mano. No hay ningún escenario en el que, si deciden sumarse a una escalada, acaben teniendo la última palabra. Pero nuestra preferencia es que estos estrechos se abran como se supone que deben estar abiertos, volviendo a cómo estaban antes: cualquiera puede utilizarlos, sin minas en el agua, sin que nadie pague peajes. Eso es a lo que tenemos que volver y ese es el objetivo aquí.
Sin embargo, cada día que continúe el conflicto, nuestra influencia sobre Irán seguirá aumentando y su posición seguirá debilitándose, sobre todo ahora que el bloqueo empieza a surtir efecto de verdad conjuntamente con las sanciones.
Así que, miren, ha llegado el momento de que Irán tome una decisión sensata, y obviamente no les resulta fácil hacerlo, porque hay una fractura en su propio sistema de liderazgo. Y aparte de eso, quiero decir, los altos cargos de ese Gobierno están, por decirlo suavemente, locos de la mente. Así que tenemos que abordar eso, y es complicado porque es difícil superar eso en su sistema. Pero es importante que tomen una decisión sensata y que sea la correcta para su pueblo.
El Presidente, nuestro Presidente, ha demostrado una y otra vez que su preferencia es la paz, pero Irán debe aceptar la realidad de la situación, sentarse a la mesa de negociaciones y aceptar unas condiciones que sean buenas para ellos, pero que, en última instancia, también lo sean para el mundo. La vía diplomática, y existe una vía diplomática real. No estoy… sé que va a haber una, pero si hay una vía diplomática real y seguimos explorándola, Steve y Jared están trabajando arduamente en ello. De existir, podría ser la que les lleve a la reconstrucción, a la prosperidad y a la estabilidad, y a no suponer una amenaza para el mundo. La alternativa es un aislamiento creciente, el colapso económico y, en última instancia, la derrota total. Sé cuál es la elección correcta para Irán. Espero que quienes toman las decisiones allí la tomen correctamente.
La última observación que deseo hacer, y es realmente importante que ellos lo entiendan, es que no deben poner a prueba la voluntad de Estados Unidos, al menos no con el presidente Donald Trump. Él ha demostrado una y otra vez que respaldará lo que dice. Y si lo ponen a prueba, al final perderán. Ya sea por el camino difícil, el fácil, el largo o el corto, perderán.
Para ver el texto original, ir a: https://www.state.gov/

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