El senador por Chihuahua, Mario Vázquez, afirmó que el
rechazo a la reforma electoral impulsada por el gobierno federal en la
Cámara de Diputados evidenció no solo la oposición de otros grupos
parlamentarios, sino también divisiones dentro del propio bloque
oficialista.
“Hoy fracasó
la reforma electoral del gobierno en la Cámara de Diputados. Pero lo
verdaderamente revelador no fue el voto de la oposición, sino que ni
siquiera logró el respaldo completo del bloque oficialista”, señaló.
El
legislador destacó que tanto el Partido del Trabajo como el Partido
Verde no acompañaron la propuesta, lo que —dijo— refleja que el problema
de fondo no era la postura de la oposición, sino el contenido mismo de
la reforma. “Cuando ni tus aliados votan contigo, el problema no es la
oposición; es la reforma”, subrayó.
Vázquez
recordó que durante semanas se argumentó que la iniciativa buscaba
“abaratar la democracia”; sin embargo, advirtió que reducir costos sin
cuidar el diseño institucional puede terminar debilitando el sistema
democrático.
“El
financiamiento público a los partidos existe por una razón: limitar el
poder del dinero privado y del crimen organizado en las elecciones.
Debilitar ese sistema sin resolver ese problema representa un riesgo
para la democracia”, explicó.
Asimismo,
el senador advirtió que la propuesta contemplaba reducir el modelo de
comunicación política en radio y televisión, un esquema que —dijo— fue
construido durante décadas para garantizar condiciones de equidad entre
las distintas fuerzas políticas.
“Modificarlo sin un diagnóstico serio puede romper ese equilibrio que tanto trabajo costó construir”, señaló.
Finalmente,
Vázquez se refirió a la posibilidad de que desde el gobierno federal se
impulse un nuevo intento de reforma electoral mediante un “Plan B”,
promovido por la presidenta Claudia Sheinbaum, a través de cambios en
leyes secundarias.
Recordó
que una estrategia similar ya fue utilizada anteriormente y terminó
siendo invalidada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, debido a
violaciones graves al procedimiento legislativo.
“La
democracia no se modifica por atajos. México puede discutir reformas
electorales, porque las democracias evolucionan revisando sus reglas.
Pero hay un principio irrenunciable: elecciones libres donde el voto
cuente… y se cuente bien”, concluyó.

Comentarios
Publicar un comentario