Reducción de jornada laboral fortalece el bienestar de las y los trabajadores: Juan Carlos Loera




 Se trata de una victoria histórica para las personas trabajadoras,
particularmente para las mujeres que han sostenido dobles jornadas en
maquilas y en el hogar.
En el marco de la sesión para aprobar la reforma que reduce de manera gradual la
jornada laboral a 40 horas semanales, el senador Juan Carlos Loera celebró este
cambio porque representa un acto de justicia social y económica para millones de
familias mexicanas, particularmente para quienes sostienen la dinámica productiva
de la frontera norte.
La reforma modifica la fracción IV del artículo 123 constitucional para establecer la
semana laboral de 40 horas, cuya instrumentación será gradual hasta el año 2030,
cuando concluye el gobierno de la Presidenta de México, Dra. Claudia Sheinbaum
Pardo.
Durante la sesión, el Senador dijo que actualmente en la maquila se trabajan
hasta doce horas diarias; por ello consideró que esta reforma dará felicidad y
bienestar a las personas trabajadoras de la frontera norte. Y reprochó a la
oposición que durante los ochenta años que gobernaron el país no se
preocuparon por otorgar más derechos a la clase trabajadora.
“El esfuerzo histórico de las y los trabajadores de la frontera ha sido clave para la
competitividad nacional. Es momento de que ese esfuerzo se traduzca en bienestar, salud y tiempo para la familia”, expresó posteriormente el ex delegado de Bienestar en el estado de Chihuahua.
La frontera norte registra la mayor participación laboral formal del país, explicó el
senador juarense. Por lo que la reducción de la jornada tendrá un impacto
inmediato y tangible en millones de trabajadores que hoy laboran bajo esquemas
regulados y con prestaciones.
Además, agregó el legislador, la disminución de entre seis y ocho horas diarias
semanales no sólo representa un alivio físico y emocional para quienes trabajan al
límite de sus fuerzas; implica también una oportunidad para reorganizar la vida
familiar, fortalecer el tejido social y mejorar la calidad de vida en estados clave
para la economía nacional.
El senador Loera subrayó que esta reforma tiene un significado especial para las
mujeres de la frontera, quienes enfrentan una doble jornada: empleo formal y
trabajo doméstico no remunerado.
“Liberar tiempo es también liberar oportunidades. Para miles de mujeres en la
frontera, estas horas pueden significar descanso, convivencia familiar,
capacitación o desarrollo personal. Es un paso hacia una sociedad más
equitativa”, sostuvo.
Para la Frontera Norte —motor exportador del país— esta reforma simboliza un
acto de justicia económica: quienes han sostenido la competitividad nacional con
largas jornadas merecen ahora mejores condiciones de vida.

“La jornada de 40 horas es nuestra bandera. Es el grito de quienes no quieren vivir
para trabajar, sino trabajar para vivir. Y en la frontera, donde el esfuerzo diario es
intenso y constante, esa bandera debe ondear con más fuerza”, explicó en breve
entrevista el senador Juan Carlos Loera.
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DATOS DE CONTEXTO:
Se trata de una medida alineada con los estándares internacionales impulsados
desde 1919 por la Organización Internacional del Trabajo, que reconoció desde
sus orígenes que el trabajo no debe ser ilimitado, y que en 1935 recomendó la
jornada de 40 horas como estándar universal.

Actualmente, México es el país con más horas trabajadas al año entre las
naciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos
(OCDE), superando las dos mil 200 horas anuales, muy por encima del promedio
de los países desarrollados. Esta realidad impacta con mayor intensidad a la
región fronteriza, donde se concentran las empresas maquiladoras que sostienen
el dinamismo exportador del país y donde las jornadas suelen alcanzar el máximo
legal permitido.

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