Ciencia, tecnología y biodiversidad al servicio del territorio._
La
Universidad Autónoma de Chihuahua, a través de la Facultad de Zootecnia
y Ecología, y la Secretaría de Desarrollo Rural del Gobierno del Estado
consolidan una alianza estratégica orientada al fortalecimiento del
sector ganadero y la conservación de los recursos naturales.
Como
parte de esta colaboración, ambas instancias desarrollan el proyecto
"Evaluación del potencial forrajero en pastizales del estado de
Chihuahua", iniciativa que aporta información científica y técnica para
respaldar la toma de decisiones en el manejo sustentable del territorio.
El
trabajo conjunto refleja el compromiso institucional con el desarrollo
rural, al integrar conocimiento especializado, tecnología aplicada y
políticas públicas enfocadas en la productividad, la resiliencia
ambiental y el bienestar de las comunidades del estado.
Entre
los resultados más relevantes destaca que, durante el invierno
2023–2024, la disponibilidad promedio de forraje seco fue cercana a 500
kg por hectárea. Tras dos años consecutivos de sequía, en el invierno
2024–2025 el promedio descendió a 200 kg por hectárea, una reducción
aproximada del 50 %. Esta disminución no solo refleja el impacto
climático inmediato, sino también una brecha respecto a los valores
históricos reportados por la Comisión Técnico Consultiva para la
Determinación de Coeficientes de Agostadero (COTECOCA) a finales de la
década de 1960, cuando los agostaderos presentaban mayores niveles de
productividad. La sequía meteorológica se transformó así en una crisis
agropecuaria, al aminorar la capacidad de carga animal y emerger el
coeficiente de agostadero por encima de las estimaciones tradicionales.
En contraste, 2025 presentó precipitaciones dentro de lo normal y,
durante la temporada de lluvias, la producción superó en muchos casos
los 600 kg por hectárea, al indicar una recuperación sensible al
constatar la estrecha relación entre lluvia, biomasa y economía rural.
Este
estudio también evaluó la calidad nutricional del forraje: en época
seca, la proteína bruta osciló entre 3 y 6 %, mientras que en lluvias
alcanzó 9 a 13.5 %, reflejando la calidad forrajera de los pastizales en
época de latencia y en época de crecimiento. Además, se identificó un
cambio en la composición vegetal, con mayor presencia de especies
introducidas como Melinis repens (zacate rosado) y Eragrostis
lehmanniana (zacate africano), que modifican la estructura del pastizal y
plantean nuevos retos de manejo.
Así
como mediante el análisis biogeográfico con imágenes satelitales,
modelación espacial y Sistemas de Información Geográfica, se generaron
mapas estatales de disponibilidad de forraje, herramientas clave para
que los ganaderos ajusten la carga animal y tomen decisiones más
informadas para una mejor producción de los pastizales.
Con
estas acciones la FZyE forma profesionales en Ingeniería en Ecología
forma capaces de anticipar crisis, conservar la biodiversidad y
fortalecer la producción. Porque producir y conservar no son opuestos:
son parte del mismo equilibrio que construye el futuro.

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