El lado oscuro de Mario Moreno "Cantinflas"

 


Detrás del hombre más querido de México y estrella del cine de oro, se escondía un hombre cuya personalidad era el polo opuesto a la humildad que proyectaba en pantalla

Pero ¿por qué?

Mientras "Cantinflas" era el defensor de los pobres, Mario Moreno era un empresario elitista, frío y calculador que despreciaba que lo llamaran por el nombre de su personaje fuera del set.

Pero ¿quienes sabían esto?

Compañeros de trabajo relataron que Moreno controlaba todo con mano de hierro. Si un actor secundario brillaba más que él, mandaba a editar sus escenas o los despedía, asegurándose de ser siempre el centro absoluto de atención.

Traiciono sus orígenes: 

Aunque saltó a la fama gracias a los sindicatos de carperos, al llegar a la cima del poder en el Sindicato de Actores (ANDA), fue acusado de usar tácticas autoritarias y corruptas para aplastar a sus opositores, olvidando sus raíces humildes.

Humillaciones públicas:

Existen registros de entrevistas donde Mario Moreno corregía con arrogancia a los periodistas o los trataba con condescendencia si no seguían su rígido protocolo de respeto hacia su persona.

Rechazo a su propio hijo: 

La relación con su hijo adoptivo, Mario Moreno Ivanova, fue tormentosa y distante. Tras la muert3 del actor, se desató una guerra familiar por la herencia que reveló la frialdad con la que el "ídolo" manejaba sus lazos afectivos.

La prepotencia con sus empleados:

Se dice que en sus ranchos y propiedades, exigía una obediencia casi militar y que era incapaz de mostrar la calidez humana que lo hizo millonario en el cine.

No sabía reír:

Sus allegados confesaron que, fuera de cámaras, Mario Moreno era un hombre sumamente serio, amargado y con un humor muy negro, incapaz de tener la chispa de "Cantinflas" en la vida real.

La guerra con "Tin Tan":

Su ego lo llevó a despreciar el talento de Germán Valdés "Tin Tan", a quien veía como una amenaza. Usó su influencia para intentar opacar el éxito de otros cómicos que no se alinearan a sus reglas.

Obsesión por el dinero: 

A pesar de sus donaciones benéficas, Moreno era conocido por ser extremadamente tacaño y riguroso en sus negocios, priorizando su fortuna personal por encima de muchas causas sociales que fingía apoyar.

El "Pueblo" como estrategia: 

Muchos críticos aseguran que su imagen de defensor de los oprimidos no era más que una brillante campaña de marketing para mantener el monopolio del cariño nacional mientras vivía en la más extrema opulencia y elitismo.

¿Se puede separar el hombre real del artista?
¿O descubrir que Cantinflas podía ser un hombre malvado en la vida real arruina la magia de sus películas?

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