El error legal que Luka Dončić casi paga con su propio nombre

 


A los 19 años, Luka Dončić tomó una decisión que parecía inofensiva. En los inicios de su carrera en la NBA, le dio permiso a su madre, Mirjam Poterbin, para registrar una marca con su nombre y su número, integrados en un logotipo personal.

En ese momento, todo parecía simple. No lo era.

Cuando tu nombre deja de ser tuyo

La marca quedó registrada a nombre de su madre. Años después, en 2021, Dončić decidió reorganizar su imperio comercial y crear una nueva entidad para controlar todos sus derechos de imagen y marca.

Fue entonces cuando envió una notificación formal revocando el consentimiento que había otorgado.

El problema con la USPTO

Cuando la empresa de Luka intentó registrar las marcas “Luka Dončić”, la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO) rechazó la solicitud.

¿La razón?
Ya existía una marca registrada… y no estaba a su nombre.

Un conflicto familiar (y legal)

El bloqueo abrió una disputa legal y personal. Finalmente, Luka y su madre llegaron a un acuerdo, resolviendo el conflicto y permitiéndole recuperar el control de su marca.

La lección clave

Este caso deja una enseñanza clara para atletas, creadores y emprendedores:

Si una marca es importante para ti, debes ser su dueño.

Si alguien —incluso un familiar— la va a usar, otorga una licencia, no la propiedad.

Ceder una marca sin entender las consecuencias puede costarte el control de tu propio nombre.

Marca personal = poder

En la era de los atletas-empresarios, tu nombre no es solo identidad: es un activo.
Y como todo activo valioso, debe estar bien protegido.

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