Chihuahua, Chih.- Con entusiasmo, sonrisas y muchas
ganas de aprender, jóvenes del Centro de Atención Múltiple 7016 (CAM)
realizan su servicio social en las instalaciones del Vivero Municipal,
donde cada día viven experiencias llenas de aprendizaje, compañerismo e
inclusión.
Yael, Paola,
Ricky, Johan, Leslie, Javier, Armando, Julio y Axel, llegan diariamente
con el corazón dispuesto a aprender, compartir y aportar su talento en
las diferentes actividades, acompañados por el jefe del Vivero
Municipal, el ingeniero David Calderón, quien los integra y guía en las
labores que se realizan en este espacio.
Durante
su estancia, los jóvenes aprenden del personal del Vivero sobre el
cuidado de las plantas, las tareas propias del lugar y la importancia de
proteger la naturaleza; sin embargo, el aprendizaje es mutuo, pues
ellos también enseñan grandes lecciones de alegría, perseverancia,
compañerismo y entusiasmo.
Su
presencia ha llenado de energía cada jornada, demostrando que cuando
existen oportunidades y voluntad de incluir, todas las personas tienen
mucho que aportar y compartir.
Los
jóvenes expresaron su agradecimiento al Gobierno Municipal por
brindarles la oportunidad de realizar su servicio social en un espacio
donde se sienten recibidos, acompañados y tomados en cuenta, para ellos,
cada actividad representa una oportunidad para adquirir nuevos
conocimientos, desarrollar habilidades y demostrar que son capaces de
contribuir con su trabajo y dedicación.
Por
su parte, la maestra Patricia Marquez manifestó sentirse muy feliz y
orgullosa al ver cómo los jóvenes regresan a casa contentos, motivados y
emocionados por las experiencias; asimismo, agradeció a la Dirección de
Mantenimiento Urbano y al personal del Vivero por su disposición, apoyo
y compromiso con la inclusión, destacando que estas oportunidades hacen
una diferencia importante en la vida de los jóvenes y sus familias.
Como
muestra de que la inclusión puede convertirse en una historia de vida,
la maestra recordó que uno de los trabajadores del Vivero Municipal,
quien también se graduó del CAM, tiene ya 15 años laborando en este
lugar, donde ha encontrado una oportunidad para desarrollarse y ser
feliz.
Historias como
esta recuerdan que abrir las puertas, confiar en las capacidades de cada
persona y brindar oportunidades, porque en el Vivero Municipal no solo
se cultivan plantas y árboles, también se siembran confianza, amistad y
esperanza para construir un mejor Chihuahua.

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