Elizabeth Guzmán exige explicar por qué Chihuahua no suscribió estrategia nacional contra la violencia sexual infantil
Chihuahua, Chih.- Una niña de 10, 11, 12 o 13 años no
debería estar resolviendo cómo ser madre. Debería estar en la escuela,
jugando, aprendiendo y creciendo en un entorno seguro. Por eso, la
diputada Elizabeth Guzmán Argueta exigió al secretario general de
Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda, explicar por qué Chihuahua no
suscribió el Manifiesto Nacional “Niñas Sí, Madres No”, una estrategia
que coloca en el centro la obligación del Estado de prevenir y atender
la violencia sexual contra niñas.
La
legisladora de morena advirtió que detrás de cada embarazo infantil
existe una historia que las instituciones tienen la obligación de
investigar. No se trata de “niñas madres”. Se trata de niñas víctimas de
violencia sexual cuyos derechos fueron vulnerados. Nombrar
correctamente el problema importa porque de ello depende también la
respuesta del Estado.
Las
cifras muestran la dimensión de una emergencia que no admite
indiferencia. Durante 2025, 7 mil 887 niñas de entre 10 y 14 años fueron
madres en México: 22 cada día. En Chihuahua se registraron 226
nacimientos de madres de entre 10 y 14 años, además de 2 mil 924
nacimientos de adolescentes de 15 a 17 años, de acuerdo con el INEGI.
Para
Guzmán Argueta, estos números no pueden reducirse a estadísticas
demográficas. Cada cifra representa una infancia interrumpida, una niña
que dejó de vivir una etapa de su vida para enfrentar las consecuencias
de una violencia que el Estado tenía la responsabilidad de prevenir.
Ante
ello, la diputada cuestionó directamente a la Secretaría General de
Gobierno: ¿por qué Chihuahua no aparece entre las entidades que
suscribieron el manifiesto nacional? ¿Hubo una razón jurídica,
administrativa o política? ¿El estado asumirá la Ruta NAME en los 67
municipios? ¿Cuántas niñas menores de 15 años embarazadas fueron
identificadas en 2025 y lo que va de 2026 y cuántas recibieron
protección integral?
También
exigió conocer qué instrucciones concretas han recibido SIPINNA, Salud,
Educación, Fiscalía y DIF para detectar estos casos y garantizar que
ningún embarazo infantil sea tratado como un asunto de “maternidad” sin
investigar si detrás existió violencia sexual.
“El
Estado no puede mirar un embarazo infantil y limitarse a registrar un
nacimiento. Tiene que preguntar qué ocurrió, quién violentó a esa niña y
dónde fallaron las instituciones que debían protegerla”, señaló.
Guzmán
Argueta recordó que la protección de niñas, niños y adolescentes no
puede quedarse en discursos ni en declaraciones de prioridad. Se mide en
protocolos que funcionan, instituciones que coordinan, agresores
investigados y niñas efectivamente protegidas.
La
diputada también preguntó si durante la reunión que autoridades
estatales sostuvieron en agosto con la titular nacional de SIPINNA,
Lorena Villavicencio, se abordó la estrategia “Niñas Sí, Madres No”, y
si Chihuahua comparte plenamente sus objetivos.
La
exigencia es concreta: Chihuahua debe explicar su posición, presentar
evidencia y decir qué está haciendo para proteger a sus niñas. Porque
cuando una niña es víctima de violencia sexual, el tiempo importa; cada
omisión institucional puede significar otra infancia perdida.
La
diputada solicitó que las respuestas sean fundamentadas y acompañadas
de las pruebas correspondientes, conforme a las disposiciones de la
Constitución Política del Estado de Chihuahua.

Comentarios
Publicar un comentario