Declaraciones del secretario de Estado Marco Rubio con el ministro de Exteriores de Portugal Paulo Rangel
A continuación la traducción de algunas de las declaraciones del secretario de Estado de EE. UU. Marco Rubio:
SECRETARIO RUBIO:
Nuestros dos países han logrado muchas cosas juntos en el pasado, y esperamos profundizar y consolidar esa relación en el futuro. En el pasado, por ejemplo, hemos colaborado muy estrechamente en la creación de los arsenales de nuestras fuerzas aliadas. Juntos hemos construido su flota de F-16, lo que no solo ha reforzado la seguridad y la defensa de nuestras dos naciones, sino que, francamente, ha fortalecido a la OTAN como consecuencia de ello. Esto ha sido posible gracias a décadas de mantenimiento y formación comunes, así como a operaciones conjuntas, y sabemos que así continuará.
Por cierto, les felicitamos por el trabajo realizado, y sé que es difícil, pero por el compromiso que han asumido y que están cumpliendo al gastar más, y ni siquiera quiero utilizar el término “gastar más”, a invertir más en defensa, y por estar en el buen camino para cumplir todos los compromisos que se asumieron en La Haya para el año 2035. Y siempre destaco esto, porque a veces la gente percibe este llamamiento a invertir más en defensa como algo hostil. No es algo hostil. Al contrario, lo que defendemos es que la OTAN es importante. Para que la OTAN tenga importancia, debe ser fuerte. Para que la OTAN sea fuerte, sus Estados miembros deben ser fuertes. Y para que los Estados miembros de la OTAN sean fuertes, deben disponer de capacidades.
Ahora bien, cada país tiene un tamaño y unas proporciones diferentes. Algunos países pueden aportar más que otros. Pero todos los países de la OTAN deben ser tan fuertes como les sea posible. Porque cuanto más fuertes sean los miembros de la OTAN, más fuerte será la OTAN, más fuerte será la Alianza y más fuerte será la disuasión. La OTAN existe, por encima de todo, como una Alianza defensiva que actúa como elemento disuasorio contra la hostilidad, y nos ha servido bien durante décadas. Y si queremos que siga sirviéndonos, debemos asegurarnos de que sea fuerte.
PREGUNTA: Secretario Rubio, en el ámbito económico que acaba de mencionar, Estados Unidos ha animado a los países de la UE a que trabajen para reducir su dependencia de China. Me pregunto si ese es un tema que ha tratado con el ministro Rangel o con el primer ministro Montenegro aquí en Lisboa, o en las reuniones con los responsables griegos de esta semana. ¿Y usted y sus homólogos europeos perciben este desafío de forma diferente?
SECRETARIO RUBIO: Permítame empezar yo primero, y es que… mire, esta es nuestra postura. Dado que se ha centrado en China, permítame expresarlo de esta manera. Creemos que no es bueno para nosotros, para Portugal ni para ningún país del mundo depender de un solo país en un 95 % para cualquier cosa, ya sean sus productos farmacéuticos o cualquier otro aspecto; creemos que debe haber diversidad.
Y eso lo aprendimos por las malas durante la pandemia de COVID. Como vio durante la pandemia, hubo cosas que dábamos por sentadas y que dejaron de estar a nuestro alcance, no por los aranceles, ni por un embargo, ni porque alguien…, sino porque se interrumpieron las cadenas de suministro. Y hemos aprendido lo peligroso que es depender en exceso de una sola parte del mundo para todo lo que obtenemos. Por eso hemos dedicado tanto tiempo a diversificar nuestra cartera energética.
E incluso ahora, los acontecimientos recientes nos recuerdan que no podemos seguir dependiendo de que un X por ciento, un gran porcentaje del total mundial, de la energía del mundo proceda de una región que a menudo se ve envuelta en conflictos. Por lo tanto, creo que existe un deseo por nuestra parte, al igual que, en mi opinión, por parte de muchos países, de diversificar nuestras fuentes de suministro, ya se trate de minerales críticos, tecnologías clave o cosas de esa índole.
A ello se suma la preocupación constante de que existen determinados sectores tan críticos para nuestra seguridad nacional que debemos ser cautelosos a la hora de decidir a quién o a qué tipo de empresas permitimos invertir en nuestras economías. Esto resulta especialmente delicado en el ámbito de la biotecnología, pero también lo es en el de las telecomunicaciones. Porque si sus telecomunicaciones son vulnerables a empresas extranjeras que responden a las exigencias de un gobierno extranjero, entonces usted, todo lo que haga, es vulnerable, ya que se ve afectada toda su capacidad para comunicarse.
Y, por cierto, las amenazas a estos elementos no provienen únicamente del ámbito comercial; también son de carácter físico. La seguridad de los cables submarinos es algo en lo que la gente no suele pensar mucho porque no se ven. Ahora bien, los cables submarinos se ven cada vez más amenazados en todo el mundo por actores malintencionados que intentan acceder a ellos y cortarlos en tiempos de conflicto, o incluso como medio de presión.
Por eso, este tema surge en todas las reuniones que celebramos en todo el mundo, sencillamente porque creo que se trata de un valor y una preocupación que compartimos con muchos, si no con todos, nuestros aliados.
PREGUNTA: Sr. Secretario, ayer instó a Europa a despertar de su largo letargo y a defender sus fronteras. Ahora que Rusia ha causado hoy al menos 33 víctimas mortales en Ucrania, amenaza a Europa más allá de sus fronteras, Bielorrusia ejerce presión sobre Letonia y se avecina una reducción de las tropas estadounidenses, ¿puede el flanco oriental de la OTAN seguir contando con el apoyo estadounidense que está desplazándose?
SECRETARIO RUBIO: Sí. Bueno, en primer lugar, sí, mi discurso de ayer no versó únicamente sobre la protección de las fronteras. Sin duda, eso es crítico. Cuando dije que queremos que Europa despierte de su letargo, queremos que Europa reconozca y recuerde quiénes somos. Somos Occidente. Tenemos mucho de lo que estar orgullosos en nuestra historia y en lo que nuestra civilización ha aportado al mundo. Y es algo de lo que no solo debemos estar orgullosos, sino que debemos defenderlo; debemos defenderlo. No me refiero únicamente a defenderlo militarmente; me refiero a defenderlo culturalmente. Me refiero a recordar quiénes somos como nación, recordar quiénes somos como naciones, recordar quiénes somos como civilización. Ese era el punto del discurso.
Ahora bien, en cuanto a su pregunta sobre lo que está ocurriendo con Rusia y Ucrania: sí, se trata de una guerra muy peligrosa. Es una guerra extremadamente peligrosa porque, francamente, en estos momentos parece encontrarse en un punto muerto. Y los puntos muertos son muy peligrosos. Porque los puntos muertos solo pueden resolverse de dos maneras: en primer lugar, mediante un acuerdo negociado, en el que cada parte tenga que ceder en algo para alcanzar la paz. Y lo hemos intentado, y seguiremos intentándolo, haciendo todo lo que esté en nuestra mano para facilitar un acuerdo negociado que ponga fin a esa guerra.
La otra forma en que se resuelven los estancamientos es mediante la escalada. Una de las partes, o ambas, intensifican sus acciones con el fin de intentar doblegar a la otra parte y romper el estancamiento. Y eso es muy peligroso. Es muy peligroso en el contexto de la guerra entre Rusia y Ucrania, porque esa, esa escalada, podría acabar convirtiéndose en una campaña de sabotaje en los países vecinos que son miembros de la OTAN. Podría ser los ataques a los que usted se refiere. Podrían ser muchas otras cosas que pudieran ocurrir y que convertirían rápidamente lo que es una guerra entre dos países en un conflicto regional mucho más amplio y mucho más peligroso.
Por eso creo y espero que el riesgo de una escalada sea uno de los factores que lleve a ambas partes a la mesa de negociaciones y las anime a negociar un acuerdo para poner fin a esta guerra. En definitiva, no creemos que exista una solución militar para este conflicto, para esta guerra. Consideramos que esta guerra debe terminar con un acuerdo negociado, y cuanto antes, mejor. Estados Unidos está dispuesto a facilitarlo. Lo hemos intentado y seguiremos intentándolo, pero tampoco vamos a invertir en procesos inútiles si no podemos avanzar. En muchos casos, se ha demostrado que resulta contraproducente. No obstante, nos encantaría ver un acuerdo negociado para poner fin a esta guerra que sea permanente, duradero y justo. Y eso es a lo que nos comprometemos a seguir dedicándonos.
Para ver el texto original, ir a: https://www.state.gov/releases/office-of-the-spokesman/2026/10/secretary-of-state-marco-rubio-and-portuguese-foreign-minister-paulo-rangel-at-a-joint-press-availability/

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