Ayer la Asamblea Nacional controlada por Rosario Murillo y Daniel Ortega profundizó la farsa de la democracia en Nicaragua al volver a modificar la Constitución del país para afianzar su dinastía ilegítima y privar indefinidamente a los nicaragüenses de unas elecciones libres y justas.
Las dictaduras que niegan los derechos inalienables de sus ciudadanos no deberían gozar de los mismos beneficios económicos ni políticos que los gobiernos comprometidos con la defensa de la paz y la seguridad del hemisferio. Estados Unidos insta a sus socios internacionales a que pongan fin de inmediato a las relaciones comerciales habituales con esta brutal dictadura.
La guerra de Murillo y Ortega contra la democracia amenaza la estabilidad y la prosperidad de nuestro hemisferio. La Administración Trump mantiene su compromiso de identificar y aplicar medidas para hacer frente a las violaciones de los derechos humanos cometidas por Murillo y Ortega, incluso en foros como la Organización de los Estados Americanos. Apoyamos el derecho de los nicaragüenses a decidir el futuro de su país.
Para ver el texto original, ir a: https://www.state.gov/

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