Determinación presidencial para el año fiscal 2027 respecto a los principales países en el tránsito de drogas o en la producción de drogas ilícitas
A continuación una traducción del texto de la determinación presidencial enviada al Congreso el 15 de septiembre de 2026:
En virtud de la autoridad que me confieren la Constitución y las leyes de los Estados Unidos, incluida la sección 706(1) de la Ley de Autorización de Relaciones Exteriores (Foreign Relations Authorization Act, FRAA), año fiscal 2003 (Ley Pública 107-228), por la presente identifico a los siguientes países como principales países de tránsito de drogas o de producción de drogas ilícitas: Afganistán, las Bahamas, Belice, Bolivia, Birmania, China, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, India, Jamaica, Laos, México, Nicaragua, Pakistán, Panamá, Perú y Venezuela.
La presencia de un país en la lista anterior no refleja necesariamente los esfuerzos de su Gobierno en la lucha contra las drogas ni su coordinación con los Estados Unidos. De conformidad con la definición legal de país principal de tránsito de drogas o productor de drogas que figura en la Ley de Asistencia Exterior (Foreign Assistance Act, FAA) de 1961, la razón por la que se incluye a los países principales de tránsito de drogas o productores de drogas en la lista es debido a la combinación de factores geográficos, comerciales y económicos que permiten el tránsito o la producción de drogas o precursores químicos, incluso si un gobierno ha aplicado medidas sólidas y diligentes de control de narcóticos y de aplicación de la ley.
De conformidad con la sección 706(2)(A) de la FRAA, por la presente, designo a Afganistán, Bolivia, Birmania y Colombia como países que no han cumplido de manera demostrable durante los últimos 12 meses ni con sus obligaciones en virtud de los acuerdos internacionales de lucha contra el narcotráfico ni con la adopción de las medidas contra el narcotráfico exigidas por la sección 22 U.S.C. § 2291h(a)(1). Se incluyen en esta determinación las justificaciones para la designación de Afganistán, Bolivia, Birmania y Colombia, tal y como exige la sección 706(2)(B) de la FRAA. También he determinado, de conformidad con lo dispuesto en la sección 706(3)(A) de la FRAA, que la provisión de asistencia de Estados Unidos a Bolivia, Birmania y Colombia es vital en la actualidad para los intereses nacionales de Estados Unidos.
Mi Administración ha logrado avances históricos en la protección del pueblo estadounidense frente a las drogas mortales y las despiadadas organizaciones narcoterroristas. Con mi Administración, nuestra frontera sur es la más hermética y segura de la historia de Estados Unidos, gracias a las mayores inversiones en seguridad fronteriza y en las fuerzas del orden que se han realizado en la historia de nuestra nación. Tras cuatro años de caos en una frontera abierta, las incautaciones de fentanilo y otras drogas que se introducen de contrabando en Estados Unidos se han reducido a más de la mitad, y las muertes por sobredosis se han desplomado. Mi Administración ha salvado decenas de miles de vidas estadounidenses de este flagelo. Los narcoterroristas responsables de esta invasión están muertos, en la cárcel o viviendo con miedo, sabiendo que serán los siguientes en enfrentarse a la justicia estadounidense. He movilizado al ejército más poderoso de la historia del mundo para atacar a los narcoterroristas allá donde amenacen a nuestro país. Respaldada por el poderío de las Fuerzas Armadas estadounidenses, mi Administración ha destruido la infraestructura de los carteles, ha cerrado antiguas rutas de tráfico a través de las fronteras marítimas y terrestres, y ha capturado y eliminado a cientos de los narcoterroristas más despiadados. En el marco de la Coalición de las Américas contra los carteles, una alianza con más de una docena de países del Hemisferio Occidental, hemos logrado resultados históricos, reduciendo drásticamente la circulación de droga con destino a Estados Unidos y confiscando miles de millones de dólares de fondos ilícitos de los carteles. Las fuerzas del orden de Estados Unidos están registrando incautaciones récord de droga, y nuestros aliados están extraditando a Estados Unidos a más jefes de carteles que nunca. Hemos infligido pérdidas sin precedentes a nuestros enemigos, y no hemos hecho más que empezar.
Aunque mi Administración ha logrado proteger con éxito nuestras fronteras ante las invasiones, Canadá y México deben hacer mucho más para detener la circulación de drogas mortales que llegan a nuestro país. El fentanilo sigue produciéndose de forma ilícita en laboratorios clandestinos canadienses, y los precursores químicos y las drogas sintéticas continúan entrando en Estados Unidos a través de Canadá. Canadá debe adoptar medidas significativas para desmantelar los laboratorios de drogas, reforzar la seguridad de la cadena de suministro y debilitar las redes criminales y las pandillas chinas que operan a lo largo de nuestra frontera norte. Reconocemos a la Administración de la presidenta mexicana Sheinbaum por incautar mayores volúmenes de drogas, desmantelar laboratorios clandestinos y desplegar recursos adicionales de las fuerzas del orden y del ejército en nuestra frontera común. Además, la cooperación en materia de seguridad entre Estados Unidos y México ha contribuido a eliminar a algunos de los jefes de carteles más notorios del mundo, entre ellos “el Mencho”. Sin embargo, México debe adoptar medidas adicionales contra las organizaciones narcoterroristas que dominan amplias zonas de su territorio y siguen amenazando al pueblo estadounidense. México debe reforzar la integridad de la cadena de suministro solicitando una mayor participación del sector privado y aumentando significativamente las inspecciones en sus puertos de entrada. Además, las inversiones actuales de México en sus fuerzas de seguridad son insuficientes para mantener y ampliar sus campañas contra los narcoterroristas, sus finanzas y sus redes delictivas. Esto incluye desenmascarar, detener y enjuiciar a los numerosos funcionarios públicos corruptos que han ayudado y sido cómplices de los carteles y han traicionado la seguridad y la soberanía de su propio país.
La amenaza de las drogas para Estados Unidos se extiende más allá de nuestras fronteras norte y sur. La República Popular China (RPC) sigue siendo el mayor productor mundial de muchos de los precursores químicos utilizados para la fabricación ilícita de fentanilo, metanfetamina y otras drogas sintéticas mortales. He planteado esta cuestión directamente al presidente del Estado, Xi Jinping, y el año pasado, a petición mía, la RPC implantó nuevos requisitos para que sus empresas obtengan licencias antes de exportar determinados precursores químicos a América del Norte. Sin embargo, los delincuentes siguen encontrando formas de eludir estos controles mediante el uso de precursores químicos no regulados. La República Popular China debe adoptar medidas más enérgicas para efectivamente reducir la circulación de estas sustancias, clasificando como controlados otros precursores químicos y sustancias a solicitud de Estados Unidos. Esta mayor cooperación permitirá el enjuiciamiento oportuno de los delincuentes responsables de suministrar a los traficantes de drogas precursores químicos mortales.
Otros gobiernos han adoptado medidas para hacer frente al narcotráfico y al narcoterrorismo. Los drásticos cambios políticos que se han producido en América del Sur durante el último año han creado oportunidades históricas para la cooperación de Estados Unidos con los gobiernos de la región. En Venezuela, gracias a la detención y destitución por parte de mi Administración del antiguo dictador ilegítimo y narcotraficante Nicolás Maduro, ya estamos viendo los resultados de la creciente cooperación con el Gobierno interino del país contra los carteles, incluida la eliminación del líder de “Tren de Aragua”, Niño Guerrero. Dados los pasos positivos dados en la presidencia interina de Delcy Rodríguez, he decidido que Venezuela ya no debe ser considerada como un país que ha incumplido de forma demostrable sus compromisos en materia de control de drogas. Espero ver un progreso continuo y cuantificable por parte del Gobierno interino en el desmantelamiento de los grupos narcoterroristas y en la interrupción del tráfico de drogas a través de Venezuela hacia Estados Unidos.
Tras décadas de gobiernos socialistas ineficaces, Estados Unidos acogió con beneplácito la decisión democrática del pueblo boliviano en las elecciones de 2025 y la oportunidad de abrir un nuevo capítulo en las relaciones entre Estados Unidos y Bolivia bajo la presidencia de Rodrigo Paz. La cooperación entre Bolivia y Estados Unidos se ha ampliado significativamente durante el último año, y celebro la reanudación de la coordinación entre nuestras fuerzas del orden para combatir la producción ilícita de drogas y las redes delictivas. La extradición por parte de Bolivia del narcoterrorista Sebastián Marset a Estados Unidos en marzo de 2026 puso de relieve nuestra creciente amistad y cooperación, y evitó que uno de los narcotraficantes más notorios de nuestro hemisferio enviara más drogas a las comunidades estadounidenses. Sin embargo, el nuevo Gobierno aún no ha tenido tiempo suficiente para reducir el cultivo de coca, que aumentó bajo el mandato del Gobierno anterior. La corrupción en Bolivia sigue facilitando el tráfico de drogas y obstaculizando las investigaciones. Si Bolivia puede demostrar avances en la reducción de la producción de drogas ilícitas durante el próximo año y lograr progresos sustanciales en la lucha contra la corrupción endémica que debilita al país, consideraré revisar su calificación de haber fallado en cumplir de forma demostrable sus compromisos contra las drogas.
El pueblo colombiano tomó la valiente decisión de elegir a Abelardo De La Espriella como presidente. Se ha comprometido a liderar una campaña enérgica contra el cultivo de coca y la producción de cocaína, que alcanzaron niveles récord bajo las políticas socialistas fallidas de su predecesor. Colombia está a punto de recuperar su lugar como nuestro principal socio en materia de seguridad en el hemisferio, y las fuerzas armadas, la policía, la fiscalía y los tribunales del país cuentan por fin con un defensor digno en la figura del presidente De La Espriella. Si, como se espera, Colombia avanza en la erradicación agresiva de la coca y en el desmantelamiento de sus redes narcoterroristas durante el próximo año, consideraré levantar la calificación de “país que ha fallado de forma demostrable” que se le ha otorgado, y que se mantiene únicamente debido a la incompetencia y al caos generados por el anterior Gobierno de extrema izquierda, que estuvo en el poder durante la mayor parte del pasado año.
Recibo con beneplácito los esfuerzos del primer ministro Modi y del Gobierno de la India para hacer frente al cultivo ilícito de adormidera y reforzar la integridad de la cadena de suministro. Espero con interés que continúe la cooperación a través del marco de política sobre drogas entre Estados Unidos y la India. En Perú, celebro asimismo el compromiso de la nueva presidenta Keiko Fujimori de colaborar con Estados Unidos y otros aliados para acabar con los delincuentes que asolan Perú y reducir los flujos de cocaína con destino a Estados Unidos. Asimismo, aplaudo a tres de los mayores aliados de Estados Unidos en nuestro hemisferio: Argentina, Ecuador y El Salvador, por su liderazgo, determinación y éxito en la lucha contra el narcoterrorismo.
Mientras que muchos gobiernos del Hemisferio Occidental están adoptando medidas valientes para reducir la circulación de drogas y erradicar los carteles, el Gobierno de Brasil no ha logrado hacer frente a las organizaciones terroristas extranjeras designadas “Primeiro Comando da Capital” y “Comando Vermelho”, que han convertido a Brasil en un centro de la circulación mundial de cocaína. Estas organizaciones terroristas brasileñas suponen una amenaza creciente para la paz y la seguridad en todo el mundo, y el Gobierno de Brasil debe adoptar urgentemente medidas enérgicas para hacerles frente y derrotarlas antes de que se extiendan y crezcan. Como era de esperar en una dictadura socialista, el régimen ilegítimo de Ortega-Murillo en Nicaragua ha fallado en tomar medidas suficientes contra el tráfico de drogas ni contra la complicidad de los actores del régimen en el comercio de drogas.
En Birmania, el régimen militar apenas ha realizado esfuerzos apreciables para combatir su economía de la droga, lo que convierte al país en la mayor fuente mundial de adormidera y en uno de los principales proveedores de metanfetamina. A pesar de la prohibición del cultivo de adormidera anunciada por los talibanes, Afganistán sigue abasteciendo a los mercados de drogas de todo el mundo, lo que probablemente financie el terrorismo islamista. Por estas razones, vuelvo a determinar que Birmania y Afganistán han fallado en cumplir de manera demostrable sus obligaciones en materia de control de drogas.
Se autoriza y ordena que se presente esta determinación junto con los memorandos de justificación adjuntos al Congreso, de conformidad con el artículo 706 de la FRAA, y a publicar esta determinación en el Federal Register.
Para ver el texto original, ir a: https://www.state.gov/releases/office-of-the-spokesman/2026/09/presidential-determination-on-major-drug-transit-or-major-illicit-drug-producing-countries-for-fiscal-year-2027/

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