● Cuestionar si una compra es necesaria o es impulsiva es un hábito de consumo responsable
● Silenciar o dejar de seguir perfiles comerciales reduce la probabilidad de adquirir deudas
Consciente del incremento de contenido publicitario en redes sociales, páginas
web y plataformas digitales, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco)
emitió una serie de recomendaciones para evitar que las mexicanas y mexicanos pongan en riesgo su bolsillo al tomar decisiones impulsivas.
La comodidad de recibir las compras a domicilio, el ahorro de tiempo en
traslados y la tranquilidad de evitar filas o aglomeraciones son factores que
influyen en las decisiones de las personas al elegir la modalidad del comercio
por internet. No obstante, se debe tener claro si lo que se va a adquirir
corresponde a una moda pasajera o a una necesidad que aporta un beneficio
duradero y útil a largo plazo.
Mediante el scroll o la navegación continua en plataformas como Facebook,
Instagram o TikTok, la población se expone a una mezcla de entretenimiento y
oferta de productos, donde el tiempo que se dedica a ver una imagen tiene la
capacidad de configurar el algoritmo para disfrazar el contenido de manera
orgánica y natural de acuerdo a cada perfil de usuario.
Asimismo, el rastreo de la actividad digital a través de cookies e historiales de
navegación registra los intereses para anticipar la intención de compra. Para ello, las alertas de ofertas exclusivas o por tiempo limitado juegan un papel determinante al romper el proceso de reflexión y reforzar la urgencia de adquirir productos o servicios lo más pronto posible.
Para contener el impulso de comprar en línea, la Procuraduría sugiere detener el consumo de contenidos digitales por un momento y cuestionar si la urgencia por adquirir algún producto o servicio nace de una emoción o responde a una carencia con utilidad real.
Una vez identificadas las diferencias entre lo que dará una satisfacción momentánea de lo que sirve a largo plazo y es independiente a las tendencias del mercado, la Profeco recomienda silenciar o dejar de seguir cuentas que promuevan el consumo excesivo, tales como los perfiles patrocinados.
Desactivar las recomendaciones de compra y restringir el rastreo digital constante de las plataformas o aplicaciones también contribuye a limitar la exposición a los anuncios personalizados y el seguimiento de intereses en internet.
Complementariamente, la institución aconseja establecer tiempos controlados de navegación en redes sociales y optar por seguir cuentas educativas enfocadas al ahorro, que promuevan hábitos financieros y el consumo responsable y sostenible.

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