Chihuahua, Chih.- Hay historias que no necesitan grandes
discursos, porque se cuentan solas con las manos de quienes todos los
días salen de casa a trabajar. En la Dirección de Mantenimiento Urbano
del Gobierno Municipal hay abuelitos con experiencia, esfuerzo y
dedicación, demuestran que no hay mejor enseñanza para los hijos y
nietos que el ejemplo.
Entre
ellos está Rodrigo Núñez, trabajador del Vivero Municipal, quien cada
mañana se pone manos a la obra sabiendo que su esfuerzo contribuye a
tener una ciudad con árboles bien cuidados y espacios públicos
atendidos. Para Rodrigo, su trabajo significa sentirse útil, valorado y
feliz de poder enseñarles a sus hijos y nietos que el trabajo digno
siempre es motivo de orgullo.
También
está Heber Garfio, quien desde hace siete años forma parte del equipo
que trabaja para mantener encendido el alumbrado público de Chihuahua
Capital. Cada jornada representa para él la oportunidad de aportar a una
ciudad más iluminada y, al mismo tiempo, enseñarles a sus hijos y
nietos que los sueños se alcanzan con esfuerzo, dedicación y trabajo.
Porque
detrás de cada árbol cuidado, espacio público atendido y luminaria que
vuelve a encender, hay historias de vida; hombres y mujeres que conocen
el valor de levantarse cada día, cumplir con su responsabilidad y hacer
las cosas con cariño. Su mayor recompensa está en sus familias y en esos
nietos que los ven como ejemplo de que para salir adelante hay que
trabajar.
En este Día del
Abuelo, el Gobierno Municipal celebra a todos los abuelitos y abuelitas
fregones de la Dirección de Mantenimiento Urbano, que siguen dejando
huella con sus manos, su experiencia y su corazón, porque el mejor
legado se construye todos los días, con el ejemplo de quienes salen a
trabajar orgullosos de lo que hacen.

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