Ante la intención de Estados Unidos de condicionar el
TMEC con la entrega de agua por parte de México, el senador del PAN por
Chihuahua, Mario Vázquez afirmó que no existe ninguna relación entre el
T-MEC y el Tratado de Aguas de 1944, por lo que sería inaudito e
irresponsable utilizar una problemática climatológica como pretexto para
imponer aranceles o condicionar la relación comercial entre México y
Estados Unidos, afirmó.
El
legislador señaló que debe quedar claro que el agua es un asunto de
seguridad hídrica y alimentaria, y que la prioridad debe ser garantizar
el abasto para los mexicanos, particularmente para los productores
nacionales que trabajan para generar los alimentos que consume la
población.
“El agua no es
moneda de cambio. No podemos permitir que un problema provocado por la
sequía y el cambio climático se convierta en una herramienta de presión
comercial. Vincular el cumplimiento de un tratado de aguas con el T-MEC
sería un acto de irresponsabilidad”, sostuvo.
Vázquez
Robles recordó que desde el Senado planteó la necesidad de crear un
Fondo Binacional Compensatorio, mediante el cual México y Estados Unidos
puedan apoyar a los productores agrícolas afectados por la falta de
agua en ambos lados de la frontera.
Explicó
que la sequía no es exclusiva de México, por lo que ambos gobiernos
deben asumir una responsabilidad compartida y construir mecanismos que
permitan compensar a los productores, al mismo tiempo que se destinan
recursos a tecnologías para hacer más eficiente el uso del agua,
modernizar canales y sistemas de riego e impulsar infraestructura
hidráulica de primer nivel.
“Estamos
frente a una realidad que no podemos ignorar: el cambio climático, la
falta de lluvias y las altas temperaturas están afectando la producción
agrícola en buena parte del mundo. La relación comercial y de vecindad
entre México y Estados Unidos debe servir para encontrar soluciones
conjuntas, no para generar nuevas presiones”, enfatizó.
El
senador panista advirtió que este será un tema que continuará presente
en la relación bilateral, por lo que llamó a ambos países a asumir
compromisos de largo plazo que permitan proteger al campo y evitar que
la escasez de agua termine provocando carestía de alimentos y
afectaciones a las familias mexicanas.
“Tenemos
que actuar desde ahora. El agua no puede ser moneda de cambio.
Necesitamos cooperación bilateral, inversión y soluciones de fondo para
enfrentar los efectos del calentamiento global y garantizar que nuestros
productores puedan seguir produciendo alimentos”, concluyó.

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