Priorizar metas climáticas es requisito para impulsar el desarrollo económico y los beneficios sociales en México

 


●      México necesita convertir los compromisos climáticos en iniciativas a gran escala financiables.

●      Una Plataforma País es el instrumento ideal para articular desarrollo económico, descarbonización y bienestar social bajo una sola estrategia nacional.

●      La transición energética, la protección de la biodiversidad y el desarrollo territorial sustentable concentran las mayores oportunidades de inversión para estimular un crecimiento económico con prosperidad compartida en el país.

 

Ciudad de México, México tiene la oportunidad de convertir la acción climática en un motor de desarrollo descarbonizado, incluyente y justo si adopta los mecanismos necesarios para apoyar la implementación de los compromisos climáticos. A fin de contribuir en ese objetivo, Iniciativa Climática de México (ICM) realizó el segundo taller del proceso “Hacia la Plataforma País de Inversión para el Desarrollo y la Acción Climática en México: Contribución desde la Sociedad Civil”, un espacio de diálogo técnico, orientado a identificar prioridades de inversión, oportunidades, barreras y condiciones habilitadoras para cumplir las metas climáticas de México.


Bajo el título “De la ambición a la acción: prioridades de inversión, oportunidades y desafíos para cumplir con los compromisos climáticos de México”, este segundo encuentro reunió a especialistas, representantes del sector público, sociedad civil, academia y otros actores técnicos para analizar cómo traducir las metas de mitigación, adaptación, transición energética, desarrollo territorial, biodiversidad y sistemas alimentarios en proyectos financiables y de alto impacto.


ICM destacó que México ha establecido metas ambiciosas en materia de desarrollo industrial, atracción de inversiones, transición energética y acción climática. Sin embargo, alcanzar estos objetivos requiere de mecanismos de coordinación más efectivos, capacidades institucionales fortalecidas y financiamiento a la escala y velocidad que demandan los desafíos climáticos, sociales y económicos del país.


En este contexto, una Plataforma de País bien diseñada puede convertirse en la mejor herramienta para identificar inversiones prioritarias, dimensionar los recursos necesarios y articular fuentes de financiamiento públicas y privadas, nacionales e internacionales, bajo una visión alineada con las prioridades de desarrollo de México.


“Aunque México ya cuenta con instrumentos relevantes para movilizar financiamiento sostenible, el reto ahora es articularlos, fortalecerlos y conectarlos con una cartera de proyectos transformadores. Una Plataforma de País fungiría como el gran puente entre dos ejes: por un lado, el Plan México y, por el otro, los compromisos climáticos de nuestro país ante el mundo. Diseñar una plataforma nos ayudará a reconocer la escala de los esfuerzos necesarios y a acceder a nuevos mecanismos de financiamiento que se traducirán en inversiones concretas para el desarrollo, el bienestar y la competitividad del país”, señaló Adrián Fernández Bremauntz, director ejecutivo de ICM.


Durante el taller se abordaron tres sectores clave: biodiversidad, energía y territorios. En biodiversidad y sistemas alimentarios, las y los participantes analizaron necesidades de inversión para avanzar en la agenda de naturaleza, sistemas agroalimentarios y objetivos climáticos. En particular, José Morales, gerente de Cambio Climático y Biodiversidad de ICM, subrayó que “México es un país megadiverso, con realidades productivas y territoriales muy distintas. De ahí que una Plataforma de País nos ayudará a estructurar paquetes integrados de inversión –por región– que combinen conservación, restauración productiva, eficiencia del campo, cadenas de valor y acción climática, en lugar de financiar proyectos aislados”.


En energía, se discutieron prioridades y acciones estratégicas para cumplir las metas de transición energética justa, clima y desarrollo, así como la necesidad de traducir compromisos en proyectos financiables. “El sector energético es prioritario no sólo para la descarbonización, sino para la economía del país. Cumplir la NDC implica acelerar la incorporación de energías limpias, fortalecer la red, reducir pérdidas, impulsar la generación distribuida y atender emisiones de petróleo y gas. La buena noticia es que muchas de estas medidas no son experimentales, son tecnologías probadas, costo-efectivas y capaces de generar ahorros y beneficios si se ponen en marcha con la escala necesaria”, señaló Marco Jano, subdirector de Investigación del Instituto de Desarrollo de Energía y Ambiente (IDEA).


En materia de la gestión territorial, la conversación se centró en oportunidades de inversión para desarrollo urbano, movilidad, resiliencia y bienestar a nivel local. Fabiola Olivares, directora general de Política Territorial de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) puntualizó que “para que la inversión climática tenga impacto real, las decisiones deben aterrizarse en el territorio. La planeación debe integrar energía, movilidad, vivienda, infraestructura, seguridad hídrica, conservación, gestión de riesgos y desarrollo económico, de modo que podamos pasar de territorios desordenados y con crecimiento disperso a territorios ordenados, competitivos, resilientes y con visión de largo plazo. Esa certeza es clave para orientar mejor la inversión pública y privada”.


Este segundo taller forma parte de una serie de cuatro encuentros convocados por ICM para recoger insumos de la sociedad civil, el sector privado, la academia, actores gubernamentales y especialistas técnicos. El objetivo es contribuir, desde la sociedad civil, a la construcción de recomendaciones que fortalezcan la arquitectura de financiamiento climático del país y aporten al eventual diseño de una Plataforma de País para México.


En el primer taller se detalló el proceso que llevó a pensar en este tipo de mecanismos para apoyar la implementación de los compromisos climáticos; se abordaron experiencias internacionales, y se delineó cómo se podría adoptar el mecanismo al contexto mexicano y con base en el Plan México. El tercer taller, estará centrado en el sector financiero, sumando sus perspectivas y propuestas. Finalmente, el cuarto servirá para la organización de propuestas; analizar una posible gobernanza para la plataforma y la ruta crítica para implementarla.


ICM reiteró que la acción climática no debe entenderse como una agenda separada del desarrollo nacional. Una Plataforma de País puede ayudar a vincular la NDC de México y sus metas de descarbonización con prioridades como crecimiento económico, generación de empleo, desarrollo industrial, seguridad hídrica, sistemas alimentarios sostenibles, infraestructura resiliente, movilidad, bienestar social y reducción de desigualdades.

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