Monitorea UACH la colonia de murciélagos más grande del norte de México: una alianza estratégica por la conservación de Norteamérica
La Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), a través de
la Facultad de Zootecnia y Ecología y el Proyecto Estratégico Más
Murciélagos de Chihuahua, dio un paso significativo en la conservación
de murciélagos a escala continental al realizar el monitoreo poblacional
de la Cueva La Boca, ubicada en el municipio de Santiago, Nuevo León:
el refugio de murciélagos más grande del norte de México y uno de los
más importantes de Norteamérica.
La
iniciativa surgió a solicitud de Pronatura Noreste, A.C., la
organización civil que custodia este santuario biológico declarado Área
Natural Protegida en 2022. La tarea encomendada a la UACH: cuantificar
con precisión la población de la colonia y evaluar la diversidad
acústica de las especies presentes, información indispensable para
definir estrategias de conservación y manejo a largo plazo.
_Tecnología de punta al servicio de la naturaleza_
El
monitoreo fue coordinado por el M.C. Sergio Luévano, investigador de la
Facultad de Zootecnia y Ecología y coordinador del Proyecto Estratégico
Más Murciélagos de Chihuahua, y fue ejecutado de manera directa por los
estudiantes del Club Universitario Más Murciélagos de Chihuahua, en
trabajo conjunto con personal técnico de Pronatura Noreste.
Para
llevar a cabo las mediciones, el equipo empleó dos herramientas de
última generación: una cámara térmica de alta resolución para estimar el
tamaño de la colonia durante la emergencia vespertina —el espectacular
momento en que los murciélagos salen masivamente a cazar— y un sistema
de monitoreo ultrasónico pasivo compuesto por Song Meter y AudioMoth,
detectores capaces de capturar y analizar los ultrasonidos que emite
cada especie, lo que permite identificarlas sin necesidad de capturarlas
ni disturbar su ciclo natural.
'Fue
una experiencia extraordinaria para nuestros estudiantes. Ver a cientos
de miles de murciélagos emerger al atardecer, y al mismo tiempo estar
registrando esa información con equipos ultrasónicos, es algo que no se
olvida. Pero más allá del espectáculo, los datos que estamos generando
son fundamentales para saber cómo está la colonia y qué necesita para
seguir existiendo.' — M.C. Sergio Luévano, coordinador del Proyecto Más
Murciélagos de Chihuahua.
_La confianza de Pronatura: un reconocimiento a la ciencia chihuahuense_
El
investigador Luévano expresó su agradecimiento a la Ing. Rosario
Álvarez Gutiérrez, Directora General de Pronatura Noreste, por confiar
en los investigadores y alumnos de la UACH para realizar un estudio de
esta envergadura.
'Agradecemos
profundamente la confianza que la Ing. Rosario y todo el equipo de
Pronatura han depositado en nosotros. Que una organización con la
trayectoria y el reconocimiento de Pronatura Noreste nos invite a
colaborar en la Cueva La Boca es una muestra de que la UACH está
haciendo ciencia relevante y pertinente para la conservación. Esto
también motiva enormemente a nuestros estudiantes a seguir formándose
como investigadores comprometidos con el medio ambiente.' — M.C. Sergio
Luévano.
Pronatura
Noreste, A.C. es una de las organizaciones ambientales más reconocidas
del noreste mexicano. Desde principios de la década de 2000 asumió la
custodia de la Cueva La Boca en coordinación con el Instituto
Tecnológico de Monterrey, y ha liderado su plan de manejo como sitio de
importancia para la conservación de murciélagos (SICOM) a nivel
continental.
_Cinco millones de guardianes silenciosos_
La
Cueva La Boca alberga una de las colonias de murciélagos más grandes
del mundo, con una población estimada de entre tres y cinco millones de
individuos, principalmente de la especie Tadarida Brasiliensis, el
murciélago de cola libre o guanero. Cada año, durante la temporada de
reproducción, millones de hembras arriban a la cueva para dar a luz y
criar a sus crías, un fenómeno natural de magnitud excepcional.
Pero
la dimensión ecológica de esta colonia va mucho más allá del asombro:
cada noche, la colonia consume aproximadamente 50 toneladas de insectos,
desplazándose hasta 100 kilómetros y cubriendo 44 municipios de Nuevo
León y tres de Coahuila —casi tres millones de hectáreas— en su búsqueda
de alimento.
*CUEVA LA BOCA EN CIFRAS*
Población estimada: 3–5 millones de murciélagos (Tadarida Brasiliensis)
Insectos consumidos por noche: ~50 toneladas
Radio de acción: 100 km
Valor económico estimado: $6.5–16.5 millones de pesos anuales en control de plagas
6 especies de murciélagos: insectívoras, polinizadoras y dispersoras de semillas
Estatus: Santuario biológico / Área Natural Protegida (desde 2022)_El enemigo silencioso del campo: el gusano elotero_
El
impacto agrícola de esta colonia es concreto y documentado. El 70% de
la dieta del murciélago guanero se compone del gusano elotero
(Helicoverpa zea), la plaga más devastadora del maíz en México y una de
las más costosas para la agricultura de la región noreste. Cada
temporada, los agricultores de los valles circundantes se benefician de
un control biológico natural que ningún insecticida puede replicar ni
costear a la misma escala.
Además
del maíz, la presencia de esta colonia protege cultivos de cítricos,
tomate, sorgo, trigo y frijol —pilares económicos del campo neoleonés—
al reducir drásticamente la necesidad de aplicar agroquímicos. A esto se
suma la reducción de poblaciones de zancudos, con implicaciones
directas en la salud pública de la región metropolitana de Monterrey.
Las
demás especies presentes en la cueva amplían este espectro de
servicios: los murciélagos polinizadores, como Choeronycteris mexicana,
son esenciales para la reproducción de agaves y plantas nativas;
mientras que las especies frugívoras actúan como dispersores de
semillas, contribuyendo a la regeneración del bosque templado de la
Sierra Madre Oriental.
_Por qué monitorear: sin datos no hay conservación_
Conocer
el tamaño exacto de una colonia, sus fluctuaciones a lo largo del
tiempo y la diversidad de especies que la componen no es solo un
ejercicio académico: es la base científica imprescindible para detectar
señales de alarma y actuar antes de que sea tarde. Históricamente, la
Cueva La Boca ha sufrido perturbaciones severas —como las explosiones de
una cantera adyacente que redujo drásticamente la población en décadas
pasadas— que evidencian la fragilidad de un sitio que, pese a su
grandiosidad, es vulnerable a las presiones humanas.
El
monitoreo sistemático con cámara térmica permite estimar la población
con metodologías comparables entre años, detectando tendencias de
crecimiento o declive. El registro ultrasónico, por su parte, ofrece una
imagen de la biodiversidad acústica del sitio y puede detectar la
llegada o desaparición de especies que de otra forma pasarían
desapercibidas.
Desde la
perspectiva continental, la especie dominante Tadarida Brasiliensis es
también una especie migratoria que conecta ecosistemas desde el centro
de México hasta el sur de Estados Unidos. Estudios genéticos indican que
las colonias mexicanas son fuente de recolonización para poblaciones
del norte del continente, lo que convierte a la Cueva La Boca en un nodo
crítico de biodiversidad a escala de Norteamérica.
'Monitorear
esta colonia no es solo cuidar un recurso natural de Nuevo León. Es
asumir una responsabilidad con toda Norteamérica. Los murciélagos que
salen de esta cueva son los mismos que contribuyen a la agricultura en
Texas y en México. Necesitamos saber como está esa población para poder
protegerla.' — M.C. Sergio Luévano.
_La UACH: ciencia con compromiso ambiental_
El
Proyecto Estratégico Más Murciélagos de Chihuahua, impulsado desde la
Facultad de Zootecnia y Ecología de la UACH, nació con la misión de
generar conocimiento científico sobre la diversidad, distribución y
estado de conservación de los murciélagos del estado de Chihuahua y sus
regiones circundantes, así como de sensibilizar a la población sobre el
valor de estos mamíferos voladores. La participación del Club
Universitario Más Murciélagos refleja la vocación formativa del
proyecto: que los propios estudiantes sean protagonistas de la ciencia
de conservación desde las aulas.
Esta
colaboración con Pronatura Noreste consolida la presencia de la UACH en
la agenda de conservación del norte de México y abre la puerta a
futuros proyectos que integren el monitoreo de la Cueva La Boca en un
programa de largo plazo, con comparaciones anuales que permitan
documentar la dinámica poblacional de la colonia con rigor científico.

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