_Buscan mejorar el confort térmico y reducir el consumo de electricidad._
En
un mundo donde el consumo de energía aumenta constantemente y el cambio
climático exige soluciones más limpias y sostenibles, aprovechar los
recursos naturales disponibles se ha vuelto una prioridad. Una de estas
fuentes es la energía geotérmica somera: el calor que se almacena de
forma natural en las capas poco profundas del suelo.
Investigadores
de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Chihuahua
trabajan en el proyecto “Sistema IoT para monitoreo, medición y
estimación del potencial de extracción de energía geotérmica somera”,
cuyo propósito es caracterizar el suelo de la localidad como fuente de
energía térmica, la cual podría utilizarse para incrementar la
eficiencia en el acondicionamiento interior de edificaciones, así como
reducir su consumo total de electricidad.
En
regiones desérticas como Chihuahua, se estima que, entre 4 y 6 metros
de profundidad, el suelo mantiene una temperatura que oscila entre los
12 y 16 °C durante todo el año, independientemente de los cambios
atmosféricos en la superficie. Mediante dispositivos de intercambio de
calor, es posible aprovechar la energía térmica contenida en estas capas
del suelo; circulando aire o agua desde la superficie hacia el subsuelo
para enfriar o calentar el flujo, y posteriormente reintegrarlo a los
espacios habitables.
Este
proceso contribuye a mantener ambientes interiores más confortables y
disminuir significativamente la demanda energética asociada al uso de
sistemas de aire acondicionado o calefacción, lo que incrementa la
eficiencia energética de las edificaciones y reduce las emisiones
asociadas al acondicionamiento de las mismas.
Los
investigadores Dr. Alain Manzo Martínez y Dr. Fernando Martínez Reyes,
de la Facultad de Ingeniería, colaboran con los investigadores Dr.
Ignacio Carvajal Mariscal y Dr. Jorge De León Ruiz, del Grupo
Interdisciplinario de Investigación para el Incremento de la Eficiencia
Energética del Instituto Politécnico Nacional, en el desarrollo de un
sistema basado en el Internet de las Cosas (IoT) que integra sensores
para medir la temperatura del suelo y el contenido de humedad a
diferentes profundidades, enviando dichos registros por internet a un
servidor, para ser organizados y desplegados en paneles digitales de
fácil interpretación.
Gracias
a esta plataforma, los científicos observan en tiempo real los cambios
en las capas someras del suelo, detectando patrones y estimando la
disponibilidad energética en la localidad. Además, el sistema tiene la
capacidad de instalarse en diferentes puntos para crear redes de
monitoreo que brinden información más completa sobre amplias zonas
geográficas.
Una de las
grandes ventajas de este proyecto es que utiliza tecnologías de la
información y la comunicación de bajo costo, lo que facilita su
implementación en comunidades, instituciones educativas y proyectos de
vivienda sustentable. Asimismo, su diseño es flexible y escalable, lo
que permite que el sistema crezca conforme se requiera mayor cobertura o
precisión en las mediciones.
Con
este tipo de desarrollos, se impulsa la transición hacia el uso
inteligente de la energía, promoviendo soluciones sustentables que
combinan innovación tecnológica y aprovechamiento de recursos naturales.
Además, esta iniciativa fomenta la formación de especialistas en
energías limpias y fortalece la investigación aplicada en beneficio de
la sociedad.

Comentarios
Publicar un comentario