El secretario Rubio revoca el estatus legal de un operativo comunista cubano de influencia en el extranjero
Esta semana, tres nacionales cubanos fueron detenidos por agentes federales después de que el secretario Rubio revocara su estatus legal. Carlos Antonio Lloga Domínguez, que pasó más de una década trabajando como agente subversivo extranjero para el principal grupo de influencia e inteligencia del régimen comunista cubano en Estados Unidos, junto con su esposa e hijo, se encuentran ahora bajo custodia federal a la espera de ser expulsados del país. Lloga Domínguez trabajó durante más de una década empleado en el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP). Ha mantenido vínculos con la red transnacional de subversión comunista durante todo el tiempo que ha residido en nuestra nación.
El ICAP, que el secretario Rubio designó para que fuera sancionado en virtud de la orden ejecutiva 14404 a principios de este mes, es el nodo principal de una extensa operación cubana de inteligencia e influencia en el extranjero, que afirma abarcar más de 2.000 organizaciones en más de 150 países. La organización tiene una larga y profunda relación con agentes de inteligencia cubanos; de hecho, el actual presidente del ICAP, Fernando González Llort, es un espía cubano convicto que cumplió una condena de 15 años de prisión en Estados Unidos por su papel en la infame Red Avispa, una enorme red ilegal de espionaje cubano descubierta en Florida a finales de la década de 1990. Al trabajar en estrecha coordinación con el régimen comunista cubano, el ICAP mantiene una presencia desproporcionada en todo Estados Unidos, difundiendo una vil propaganda antiestadounidense, formando activistas y políticos partidarios del régimen de La Habana, y ejerciendo presión ante políticos federales, estatales y locales en nombre de la dictadura cubana. La organización facilita estrechas relaciones de trabajo entre La Habana y grupos radicales estadounidenses, utilizando el entorno de la extrema izquierda estadounidense como vehículo para exportar la revolución comunista de Cuba a Estados Unidos.
Bajo la Administración Trump, Estados Unidos nunca será el hogar de matones del régimen comunista cubano que difunden propaganda, dirigen operaciones de influencia en el extranjero o buscan librar una revolución contra la civilización estadounidense. Como recordatorio, conforme a la orden ejecutiva 14404, todos los bienes e intereses en propiedades del ICAP están bloqueados y cualquier transacción con el ICAP está prohibida salvo autorización expresa del Departamento del Tesoro o del Departamento de Estado. Asimismo, cualquier extranjero involucrado en operaciones de subversión antiestadounidense del ICAP debe esperar encontrarse pronto en un vuelo de deportación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Para ver el texto original, ir a: https://www.state.gov/

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