Chihuahua, Chih.- El coordinador del Grupo Parlamentario
de morena en el Congreso del Estado, Cuauhtémoc Estrada, afirmó que la
controversia generada por las declaraciones de la gobernadora María
Eugenia Campos sobre un supuesto agravio a su derecho de audiencia
revela una contradicción de fondo: reclamar apertura al diálogo pierde
fuerza cuando previamente se han rechazado los espacios institucionales
para rendir cuentas.
"La
pregunta es sencilla: ¿de qué derecho vulnerado habla la gobernadora?",
planteó el legislador. "Porque cuando las instituciones mexicanas le
solicitaron explicar hechos de interés público, su respuesta fue no
acudir."
Estrada
recordó que la mandataria estatal rechazó comparecer ante la comisión
del Senado de la República que investigaba la actuación de agentes de la
CIA en Chihuahua. También desestimó el exhorto formulado por las
diputadas y los diputados de morena para acudir al Congreso del Estado a
explicar la presencia de agentes armados extranjeros en territorio
chihuahuense. Además, señaló, la Fiscalía General de la República la
citó en calidad de testigo para aportar la información que conociera
sobre esos hechos.
Para
el diputado, estos antecedentes muestran que el debate no gira
alrededor de la falta de audiencia, sino de la disposición para
responder ante las instituciones mexicanas.
"Resulta
paradójico exigir ser escuchada cuando antes se decidió no escuchar los
llamados de las propias autoridades del país. El derecho de audiencia
no puede convertirse en un argumento selectivo: se invoca cuando
conviene y se ignora cuando implica rendir cuentas", sostuvo.
El
coordinador parlamentario consideró que esa actitud refleja una
constante del actual gobierno estatal: mantener una mayor cercanía con
autoridades extranjeras que con las instituciones nacionales y con la
propia ciudadanía.
"Da la impresión de que la
gobernadora encuentra más disposición para reunirse con funcionarios de
Estados Unidos que para responder a las autoridades mexicanas o recorrer
los municipios de Chihuahua. Esa diferencia habla de sus prioridades",
expresó.
Estrada
contrastó esa conducta con la dinámica de trabajo de la presidenta
Claudia Sheinbaum, quien —dijo— mantiene una comunicación cotidiana con
la población mediante conferencias públicas y recorridos permanentes por
el país.
"La
presidenta responde todos los días a los cuestionamientos de la
ciudadanía y visita de manera constante los estados y municipios.
Gobernar exige cercanía, presencia y diálogo permanente. Es difícil
conocer las necesidades de las y los chihuahuenses cuando se privilegian
las giras internacionales por encima del contacto con quienes viven los
problemas del estado", afirmó.
Cuauhtémoc
Estrada concluyó que la rendición de cuentas no puede entenderse como
una obligación opcional. "Los gobiernos democráticos fortalecen su
legitimidad cuando comparecen, responden y escuchan. El problema no es
la falta de audiencia; el problema es que la gobernadora sólo parece
aceptar el diálogo cuando éste no implica responder ante las
instituciones mexicanas ni frente a las y los chihuahuenses", concluyó.

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