- _Padre e hijo comparten la vocación de servir en la Policía Municipal y hoy forman parte de la misma corporación_
Chihuahua,
Chih.- Desde niño, Alfredo Omar Chávez Ortiz admiraba a su padre cuando
lo veía portar el uniforme de la Policía Municipal. Lo acompañaba en
algunas actividades, escuchaba sus historias y poco a poco nació en él
el deseo de seguir sus pasos. Hoy, ese sueño se hizo realidad: ambos
cuidan a las familias chihuahuenses desde las filas de la Dirección de
Seguridad Pública Municipal.
Para
el policía tercero Alfredo Chávez Rodríguez, con 16 años de servicio y
actualmente jefe de servicio en el Distrito Ángel, nunca imaginó que uno
de sus hijos terminaría siendo su compañero de trabajo e incluso,
durante un tiempo, estuviera bajo su supervisión. Aunque al principio
les costó adaptarse a la nueva dinámica laboral, ambos aprendieron a
separar la relación de padre e hijo de la responsabilidad que exige el
uniforme.
Por su parte,
Alfredo Omar, quien cuenta con cuatro años en la corporación y
actualmente está adscrito al Distrito Zapata, reconoce que trabajar
junto a su padre ha sido una gran oportunidad de aprendizaje. La
experiencia y orientación que recibe de él le han servido para resolver
procedimientos y afrontar situaciones complejas que se presentan en el
servicio diario.
“Desde
niño lo veía con el uniforme y eso influyó mucho en mi decisión. Ser
hijo de un policía municipal me hace sentir orgulloso. Sé que es una
profesión de riesgos, pero también he visto la importancia de ayudar a
la gente y eso me hace feliz”, expresó el joven elemento.
Su
padre recuerda que, en un principio, no quería que siguiera el mismo
camino debido a los riesgos que implica la labor policial. Sin embargo,
al darse cuenta de la firmeza de su decisión, decidió apoyarlo desde su
ingreso a la academia y acompañarlo en cada etapa de su formación.
“Lo
más estresante es cuando escuchas su voz por el radio pidiendo apoyo y
no sabes exactamente a qué situación se está enfrentando”, confesó el
policía tercero, reflejando que, incluso con el uniforme puesto, nunca
deja de ser padre.
Para
Alfredo Omar, el respaldo de su padre ha sido una constante en su vida y
espera que esa cercanía se mantenga por muchos años más. “Desde niño y
hasta el momento siempre me ha tendido la mano. Espero seguir aquí para
acompañarlo en su jubilación y él en la mía”, concluyó.
Historias
como la de Alfredo y Alfredo reflejan el compromiso, la vocación de
servicio y los valores familiares que distinguen a las y los elementos
de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, quienes diariamente
trabajan para proteger a las familias de Chihuahua Capital.

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