Chihuahua, Chih.- En el Gobierno Municipal de Chihuahua
existen muchos papás que día con día salen a dar lo mejor de sí para
servir a la ciudadanía, pero también para regresar a casa y seguir
cumpliendo la labor más importante de todas: ser padres.
Tal
es el caso de Rubén, colaborador de la Dirección de Mantenimiento
Urbano, quien cada jornada trabaja para que las calles de la Capital
luzcan limpias y ordenadas.
Su
mayor admiradora es Luna, una pequeña que habla de él con una enorme
sonrisa y que se siente profundamente orgullosa de ver cómo su papá
contribuye a que Chihuahua sea una mejor ciudad, para Luna, su papá es
lo máximo.
Lo ama con
todo su corazón porque siempre está ahí para cuidarla, protegerla y
enseñarle cosas bonitas. Ella sabe que detrás de cada jornada de trabajo
hay un gran esfuerzo, pero también un gran amor por su familia.
La
misma admiración sienten Romina y Génesis por su papá. Cada vez que
visitan un parque iluminado o recorren una calle con luminarias
modernizadas, saben que él forma parte de ese trabajo.
Por
su parte, Allison no puede ocultar la emoción cuando habla de su papá
José. Cada noche, al recorrer las calles de la ciudad y verlas
iluminadas, siente un enorme orgullo por su padre.
Más
allá de su trabajo, para ellas lo más importante es que es un papá
presente, de esos que juegan, escuchan, abrazan y enseñan lecciones que
acompañarán toda la vida. Un padre que trabaja para iluminar Chihuahua,
pero que también ilumina el camino de sus hijas con amor y valores.
Historias
como estas nos recuerdan que detrás de cada trabajador municipal hay
una familia que espera en casa y que se siente orgullosa de su esfuerzo.
Porque detrás de cada calle limpia, cada parque cuidado y cada
luminaria encendida, también hay un gran padre dejando huella.

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