𝐂𝐚𝐝𝐚 𝐚ñ𝐨 𝐥𝐨 𝐦𝐢𝐬𝐦𝐨: te sientas frente al
árbol de Navidad o con el champán en la mano y prometes que esta vez SÍ
lo vas a lograr. "Voy a bajar de peso," "Voy a ahorrar," "Voy a ser
mejor."
Pero 𝒍𝒂
𝒓𝒆𝒂𝒍𝒊𝒅𝒂𝒅 𝒆𝒔 𝒄𝒓𝒖𝒆𝒍: a mitad de febrero ya estás cayendo en
las mismas excusas, en los mismos patrones. ¿Por qué? Porque no es el
año el que debe cambiar. ERES TÚ.
¿Sabes cuál es el mayor problema? 𝐋𝐀 𝐂𝐎𝐌𝐎𝐃𝐈𝐃𝐀𝐃.
- Te quejas de tu trabajo, pero no renuncias porque "al menos te da para sobrevivir."
- Dices que quieres un cuerpo saludable, pero prefieres el Netflix y las papas a las 7 p.m.
- Sueñas con ahorrar, pero cada oferta del 2x1 te deja sin un peso.
𝑬𝒏
𝒓𝒆𝒂𝒍𝒊𝒅𝒂𝒅, 𝒕𝒆 𝒆𝒔𝒕𝒂𝒔 𝒂𝒖𝒕𝒐𝒃𝒐𝒊𝒄𝒐𝒕𝒆𝒂𝒏𝒅𝒐. ¿Por
qué? Porque es más fácil seguir soñando que cambiar. Pero mientras
sigues en esa zona de confort, el tiempo no se detiene.
𝐄𝐒𝐓𝐀𝐒 𝐄𝐍𝐕𝐄𝐉𝐄𝐂𝐈𝐄𝐍𝐃𝐎, y con cada año que pasa, la montaña que tienes que escalar se hace más alta.
𝐄𝐒𝐓𝐎𝐒 𝐒𝐎𝐍 𝐋𝐎𝐒 𝐇𝐄𝐂𝐇𝐎𝐒:
- ¿𝐐𝐔𝐄𝐑𝐈𝐀𝐒 𝐌𝐀𝐒 𝐃𝐈𝐍𝐄𝐑𝐎? Empieza por cortar las compras innecesarias esta semana.
- ¿𝐐𝐔𝐈𝐄𝐑𝐄𝐒 𝐔𝐍 𝐂𝐔𝐄𝐑𝐏𝐎 𝐒𝐀𝐍𝐎? Deja de "empezar el lunes" y sal a caminar HOY.
- ¿𝐓𝐔 𝐑𝐄𝐋𝐀𝐂𝐈Ó𝐍 𝐍𝐎 𝐓𝐄 𝐏𝐋𝐄𝐍𝐀? Habla o sal de ahí.
Nadie
te está deteniendo más que tú. 𝐀𝐍𝐓𝐄𝐒 𝐃𝐄 𝐄𝐒𝐓𝐀𝐑 𝐌𝐀𝐒
𝐂𝐄𝐑𝐂𝐀 𝐃𝐄 𝐋𝐀 𝐓𝐔𝐌𝐁𝐀 𝐐𝐔𝐄 𝐃𝐄 𝐓𝐔𝐒 𝐒𝐔𝐄Ñ𝐎𝐒, 𝐇𝐀𝐙
𝐔𝐍 𝐂𝐀𝐌𝐁𝐈𝐎 𝐇𝐎𝐘.
𝐄𝐥
𝟐𝟎𝟐𝟓 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐬𝐞𝐫 𝐭𝐮 𝐚ñ𝐨, 𝐩𝐞𝐫𝐨 𝐬𝐨𝐥𝐨 𝐬𝐢 𝐞𝐫𝐞𝐬
𝐭𝐚𝐧 𝐛𝐫𝐮𝐭𝐚𝐥𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐢𝐠𝐨 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐥𝐨 𝐞𝐬𝐭𝐨𝐲
𝐬𝐢𝐞𝐧𝐝𝐨 𝐚𝐡𝐨𝐫𝐚. El cambio no ocurre con palabras bonitas ni
propósitos de escritorio. Ocurre con 𝒄𝒉𝒊𝒄𝒐𝒔 𝒑𝒂𝒔𝒐𝒔, 𝒑𝒆𝒓𝒐
𝒈𝒊𝒈𝒂𝒏𝒕𝒆𝒔 𝒆𝒏 𝒆𝒇𝒆𝒄𝒕𝒊𝒗𝒐.
𝐏𝐫𝐞𝐠𝐮𝐧𝐭𝐚𝐭𝐞:
**¿𝐄𝐬𝐭𝐚𝐬 𝐝𝐢𝐬𝐩𝐮𝐞𝐬𝐭𝐨 𝐚 𝐝𝐞𝐣𝐚𝐫 𝐝𝐞
𝐩𝐫𝐨𝐦𝐞𝐭𝐞𝐫𝐭𝐞 𝐮𝐧 𝐚ñ𝐨 𝐦𝐞𝐣𝐨𝐫 𝐲 𝐜𝐨𝐦𝐞𝐧𝐳𝐚𝐫 𝐚
𝐯𝐢𝐯𝐢𝐫𝐥𝐨 𝐝𝐞 𝐮𝐧𝐚 𝐯𝐞𝐳?**

Comentarios
Publicar un comentario