Declaraciones del secretario de Estado de EE. UU. Antony J. Blinken en la inauguración de la reunión ministerial de la Coalición global para derrotar a ISIS
SECRETARIO BLINKEN: Embajador, muchas gracias. Colegas, buenos días y bienvenidos. Sé que los que están en Nueva York querían que continuara la Semana de Alto Nivel, así que nos complace poder atenderles aquí en Washington.
Pero hablando en serio, antes de empezar, permítanme decir unas breves palabras sobre los acontecimientos de la semana pasada. Hassan Nasrallah fue un brutal terrorista, cuyas numerosas víctimas incluyeron estadounidenses, israelíes, civiles en Líbano, civiles en Siria, y muchos otros también. Durante su liderazgo de Hezbolá, el grupo aterrorizó a personas de toda la región e impidió que Líbano avanzara plenamente como país. Líbano, la región y el mundo están más seguros sin él.
Estados Unidos continuará trabajando con nuestros socios en la región y en todo el mundo para avanzar en una resolución diplomática que proporcione seguridad real a Israel, al Líbano, y permita a los ciudadanos de ambos lados de la frontera regresar a sus hogares. Del mismo modo, seguiremos trabajando para garantizar un acuerdo de alto el fuego en Gaza que lleve a los rehenes a sus hogares, alivie el sufrimiento de la población de Gaza y preserve la posibilidad de una paz más duradera y segura para toda la región.
La diplomacia sigue siendo el mejor y único camino para lograr una mayor estabilidad en Oriente Medio. Estados Unidos continúa comprometido a impulsar urgentemente estos esfuerzos.
Ahora, volviendo al tema de esta reunión ministerial, hace 10 años Estados Unidos movilizó una coalición mundial para hacer frente a ISIS o Daesh, un grupo terrorista nihilista que en el transcurso de unos pocos meses había ocupado un territorio que comprendía un tercio tanto de Iraq como de Siria, lo que utilizó para llevar a cabo una horrible campaña de violencia y brutalidad.
En la década siguiente, esta coalición pasó de 12 a 87 países. Y juntos hemos logrado avances significativos. En 2017, los socios de la coalición desmantelaron el último bastión de ISIS en Iraq. Dos años más tarde, hicimos lo mismo en Siria, poniendo efectivamente fin a los esfuerzos de ISIS para establecer un califato geográfico. Impusimos sanciones coordinadas a los activos controlados por ISIS para dificultar el reclutamiento y la expansión del grupo. Y en los últimos cinco años, hemos invertido colectivamente miles de millones de dólares para ayudar a restablecer la seguridad y las infraestructuras públicas en algunas de las comunidades devastadas por ISIS.
Han sido logros vitales, conseguidos con mucho esfuerzo. Pero sabemos que nuestro trabajo no ha terminado. A medida que ISIS intenta reconstituirse en Oriente Medio y avanza territorialmente en Asia y África, nuestra coalición debe seguir siendo consciente de la evolución del desafío al que nos enfrentamos. Como se nos recordó la semana pasada, este es un momento de enorme volatilidad en Oriente Medio. Es más importante que nunca que intensifiquemos nuestros esfuerzos para reforzar la seguridad y la estabilidad, también en Iraq y Siria, e impedir que extremistas como ISIS exploten el conflicto en la región en su propio beneficio.
A tal fin, permítanme describir brevemente los tres ámbitos fundamentales en los que centraremos nuestras conversaciones de hoy.
En primer lugar, Estados Unidos e Iraq dialogarán, y también con nuestros otros socios de la coalición, nuestros planes para una transición gradual de la operación “Inherent Resolve”. Esta misión militar, establecida en respuesta a la solicitud de apoyo de Iraq en 2014 para su campaña contra ISIS, concluirá en Iraq en septiembre de 2025. Durante este período, Estados Unidos trabajará con Bagdad en acuerdos bilaterales de seguridad que nos permitan mantener y consolidar nuestra asociación y cooperación en materia de seguridad.
A su vez, nuestros socios iraquíes asumirán una mayor responsabilidad para garantizar que ISIS no pueda retomar territorio dentro de las fronteras de Iraq. Estamos inmensamente agradecidos a Iraq y a las fuerzas de seguridad iraquíes por todos los sacrificios que han hecho en este esfuerzo, y por su firme liderazgo en la lucha contra ISIS.
Al entrar en esta nueva fase de nuestra colaboración, esperamos seguir trabajando con nuestros socios de la coalición, incluida la misión de la OTAN en Iraq, que tiene la intención de continuar su propia relación de seguridad con Iraq.
Estados Unidos también mantendrá nuestros esfuerzos antiterroristas desde fuera de Iraq, incluida Siria, durante el tiempo que sea necesario. Este mismo mes, las fuerzas especiales estadounidenses han logrado atacar a varios altos dirigentes de ISIS en Siria, lo que demuestra nuestra determinación de degradar y desmantelar al grupo y sus afiliados.
En segundo lugar, nuestra coalición debatirá hoy la repatriación de los combatientes extranjeros y sus familias, lo cual sigue siendo la única solución duradera a la crisis humanitaria y de seguridad en el noreste de Siria.
Más de 43.000 desplazados de más de 60 países residen en el noreste de Siria. La mayoría son niños que nunca han conocido otro hogar.
Mientras tanto, unos 9.000 combatientes permanecen en centros de detención del noreste de Siria, la mayor concentración de estos en el mundo. Incluso desde el confinamiento, estos extremistas intentan aumentar sus filas.
Cada vez más, los socios de la coalición están avanzando para hacer frente a este desafío. Desde 2021 el Gobierno iraquí ha repatriado a más de 10.400 ciudadanos. En el último año, la República Kirguisa repatrió a más de 432 de sus ciudadanos. Socios como Kuwait también han ayudado a facilitar las repatriaciones, permitiendo que los aviones que salen de Siria reposten en sus bases aéreas.
Ahora bien, sabemos que la repatriación sigue siendo una cuestión complicada y difícil. Pero si no actuamos, las condiciones de seguridad sobre el terreno no harán sino empeorar. Podríamos ver cómo los combatientes vuelven a tomar las armas y amenazan a las comunidades que tanto luchamos por proteger y apoyar. No es el momento de cejar en el empeño. Es el momento de continuar nuestros esfuerzos.
Tenemos que acelerar urgentemente nuestro trabajo para repatriar, reintegrar y, cuando proceda, procesar a las personas detenidas y desplazadas del noreste de Siria. Estados Unidos está dispuesto a proporcionar apoyo logístico y diplomático para avanzar en este esfuerzo.
Por último, reforzaremos nuestra cooperación contra las ramificaciones de ISIS fuera de Oriente Medio.
En el África subsahariana, las filiales de ISIS han ganado terreno, agravando la amenaza ya presente de los grupos militantes existentes.
Para hacer frente a esta amenaza creciente, Estados Unidos, Italia y Marruecos crearon en 2021 el Grupo de Enfoque en África. El año pasado, en Riad, acogimos con beneplácito a Arabia Saudí como colíder de este esfuerzo. Ya hemos ayudado a los socios africanos a alinearse y coordinarse mejor para apoyar operaciones antiterroristas dirigidas por civiles.
ISIS-Khorasan, con sede en Asia Central y del Sur, también presenta un desafío específico. A la vez que lleva a cabo una insurgencia de bajo nivel en Asia Central y del Sur, este grupo utiliza el reclutamiento en línea para preparar ataques en todo el mundo, incluyendo los de este año anteriormente llevados a cabo en Irán y Rusia.
Por medio del Grupo de trabajo para las comunicaciones de la coalición, liderado por Estados Unidos, Emiratos Árabes Unidos y el Reino Unido, estamos trabajando con periodistas, grupos de la sociedad civil y activistas para hacer frente a las promesas vacías que la propaganda de ISIS trata de promover.
En el próximo año, tenemos que seguir impulsando estos esfuerzos clave.
Con ese espíritu, esta mañana puedo anunciar que Estados Unidos aportará 148 millones de dólares para mejorar la seguridad fronteriza y las operaciones antiterroristas dirigidas por civiles en el África subsahariana y Asia Central.
Por otra parte, aportaremos 168 millones de dólares a la campaña anual de la Coalición para la estabilización de Iraq y Siria. Esta asistencia permitirá llevar a cabo operaciones críticas de desminado, restablecer servicios esenciales como el agua y la electricidad, invertir en educación y fomentar las oportunidades económicas.
Este compromiso se produce después de que Estados Unidos anunciara la semana pasada en Nueva York la aportación de 535 millones de dólares en ayuda humanitaria adicional para el pueblo sirio, así como para las comunidades desplazadas que residen en el país.
Tras una década en esta lucha, podemos estar orgullosos de todo lo que hemos logrado. Pero a medida que el desafío evoluciona, también debe hacerlo esta coalición.
Y como he dicho, este no es el momento de cejar en el empeño. Es el momento de volver a comprometernos, de volver a comprometernos con nuestra misión común, derrotar decisivamente a ISIS y garantizar una mayor seguridad y estabilidad para todos nuestros pueblos.
Les agradezco a todos su presencia hoy aquí, pero sobre todo les agradezco lo que hacen cada día para mantener unida a esta coalición, avanzando en la misión que tenemos en común.
Muchas gracias a todos. Muchas gracias. (Aplausos).
Para ver el texto original, ir a: https://www.state.gov/
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