Declaraciones del secretario de Estado de EE. UU. Antony J. Blinken durante una rueda de prensa en solitario
SECRETARIO BLINKEN: Bien, buenas tardes a todos. Permítanme empezar dando las gracias a nuestros extraordinarios anfitriones aquí en Chequia, empezando por el presidente Pavel, mi amigo, el ministro de Asuntos Exteriores Lipavsky, les doy las gracias por acoger esta reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la OTAN previa a la cumbre de la OTAN, pero lo más importante es darles las gracias por el notable aliado y socio que es Chequia, demostrando a lo largo de estos 25 años de pertenencia a la Alianza lo mucho que contribuye a nuestra defensa común, a nuestro propósito común y al sostenimiento de nuestros valores comunes.
También deseo dar las gracias al secretario general Stoltenberg. Esto lo he dicho muchas veces antes, pero vale la pena repetirlo: Su visión, su tenacidad, su liderazgo de esta Alianza durante una década con grandes consecuencias no ha sido menos que destacable, y tiene más que liderar al aproximarnos a la cumbre en Washington.
No es mucho decir que este es un momento crítico para la seguridad transatlántica. Hemos visto en semanas recientes que Putin ha incrementado una ofensiva contra Ucrania en Járkov en el noreste; los ucranianos continúan mostrando un valor extraordinario al resistir la agresión rusa. El Kremlin también ha estado intensificando sus ataques híbridos contra estados fronterizos, miembros de la OTAN, creando incendios y saboteando almacenes de suministros, haciendo caso omiso de las fronteras marítimas y demarcaciones en los países bálticos, incrementando cada vez más ataques cibernéticos, continuando con la diseminación de desinformación. Les puedo decir que en la reunión de ministros de exteriores de hoy prácticamente todos los aliados se han percatado de esta intensificación de los ataques híbridos de Rusia. Sabemos lo que hacen y responderemos tanto individual como colectivamente como sea necesario.
En términos más generales, lo que está en juego en este momento no podría ser mayor. Sabemos que si se permite que la agresión rusa continúe impunemente en Ucrania, no se detendrá con este país. Y otros posibles agresores en otras partes del mundo tomarán nota y se plantearán llevar a cabo sus propias agresiones. Si seguimos reforzando a Ucrania, si seguimos mostrando nuestra determinación de garantizar que pueda defenderse eficazmente, estaremos reforzando también la seguridad de Estados Unidos, de Europa y de los países libres de todo el mundo.
Estuve en Kyiv hace un par de semanas, y uno de mis mensajes de entonces fue que Ucrania no está sola. Mientras el pueblo ucraniano sigue luchando por su libertad, por su independencia, por su prosperidad, por su futuro democrático; un futuro en el que decida por sí mismo la trayectoria de su país, no está solo. Estados Unidos está con ellos. Un aliado tras otro de la OTAN y muchos otros países también están con ellos. Y hoy lo he oído de los aliados de la OTAN que lo han reafirmado alto y claro.
Desde que el Congreso aprobara el mes pasado la solicitud presupuestaria suplementaria del Presidente de 60.000 millones de dólares, con un apoyo bipartidista abrumador en nuestro país, hemos enviado ayuda en oleadas al frente: decenas de miles de cartuchos de artillería, miles de minas antitanque, capacidades de defensa aérea que ya están marcando la diferencia. Los socios están acelerando sus propias entregas a Ucrania, haciendo más de lo que les corresponde. Ayer vimos, y algunos de ustedes estaban con nosotros, cómo Chequia está consiguiendo proyectiles de artillería de todo el mundo y transfiriendo también tanques a Ucrania. Holanda y Alemania están aportando más sistemas de defensa antiaérea Patriot. Suecia está enviando 1.300 millones de dólares para aviones de vigilancia por radar, proyectiles de artillería, vehículos blindados… y la lista continúa.
Gracias a la extraordinaria valentía de los ucranianos y gracias a este apoyo duradero y firme de los socios, el frente en el este y el noreste se está estabilizando. Y, por supuesto, Ucrania ha logrado avances significativos en el mar Negro, haciendo retroceder a la flota rusa, lo que permite a Ucrania seguir haciendo crecer su economía exportando, de hecho, exportando a través del mar Negro tanto, incluso más de lo que lo hacía antes de la agresión rusa de febrero de 2022.
Así que en este momento crucial, el trabajo de la Alianza y la propia cumbre de la OTAN que celebraremos en Washington son, creo, más importantes que nunca. Estamos deseando dar la bienvenida a Washington a nuestros aliados de la OTAN. Y, por supuesto, es el 75 aniversario de la Alianza más exitosa de la historia. Así que celebraremos este hecho. Pero, lo que es aún más importante, nos centraremos en las medidas que estamos adoptando para garantizar que la Alianza esté preparada para los próximos 75 años con el fin de afrontar los desafíos actuales y los que prevemos para el futuro.
Hoy hemos dedicado un tiempo muy productivo a ultimar algunos de los compromisos y resultados para la cumbre. Y puedo decir que, tal como estamos aquí y como veremos en Washington, esta Alianza es más grande que nunca con la incorporación de dos nuevos miembros, es más fuerte, es más resiliente y está más unida.
En la cumbre adoptaremos medidas concretas para acercar a Ucrania a la OTAN y garantizar que existe un puente hacia la integración, un puente fuerte y bien iluminado. La OTAN ayudará a construir la futura fuerza ucraniana, una que pueda disuadir eficazmente la agresión y defenderse de ella en caso necesario. Avanzaremos en la integración de Ucrania en la OTAN. Treinta y dos países están negociando también acuerdos bilaterales de seguridad individuales con Ucrania; ya se han concluido 13. Espero que para cuando se celebre la cumbre se hayan concluido muchos más. Los reuniremos a todos para demostrar lo poderoso que es ese compromiso.
Al mismo tiempo, estamos viendo cómo los aliados asumen un mayor reparto de la carga. Dos tercios de los aliados están ahora en vías de cumplir el compromiso del 2 por ciento y nos alegraremos de que aumente más. En 2020, 11 Aliados de la OTAN aportaron el 2 por ciento del PIB a la defensa. Para cuando se celebre la cumbre, esperamos que esa cifra supere la veintena.
También estamos trabajando en la Alianza para fortalecer su disuasión y defensa colectivas. Estamos aumentando la producción y reforzando nuestras bases industriales de defensa. Tendremos nuevos planes regionales que detallarán cómo y qué deben hacer y harán los aliados para proteger cada pulgada del territorio de la OTAN. Y estamos intensificando la cooperación entre la OTAN y sus socios más importantes: la Unión Europea y los socios del Indopacífico.
Y aquí, justo como los aliados se percataron de la amenaza híbrida que surgió de Rusia, también se han apercibido del apoyo de China a la base industrial de defensa de Rusia. Y dado que he tenido la oportunidad de dialogar antes, incluyendo en China, lo que hemos visto de China no es la entrega de armas a Rusia, sino la entrega de insumos críticos que han permitido a Rusia acelerar su propia producción de tanques, cohetes, proyectiles. El setenta por ciento del equipamiento de herramientas que actualmente importa Rusia procede de China. El noventa por ciento de la microelectrónica que China* importa procede de China. Y he escuchado a aliado tras aliado manifestar su profunda preocupación por esto, y eso solo se me hizo a mí más claro cuando lo compartí con mis contrapartes en Pekín. China no puede esperar con una mano mejorar sus relaciones con países de Europa mientras que con la otra abastece a la amenaza más grande a la seguridad europea desde el final de la Guerra Fría.
Ninguno de nosotros nos hacemos ningunas ilusiones sobre los desafíos que enfrentamos hoy y que seguiremos enfrentando en los días y los meses venideros. Pero hace 25 años cuando Chequia se sumó a la OTAN antes del 50 aniversario de la alianza, una hija de Praga, mi amiga, mentora, predecesora, Madeleine Albright, nos recordó, y cito: “Cuando estamos unidos, ninguna fuerza en la Tierra es más poderosa que nuestra solidaridad en nombre de la libertad”. Esa convicción se ha reforzado en mi hoy con todo lo que escucho de todos nuestros aliados y puedo decirles que se fortalecerá más cuando nos reunamos en Washington. Esto ha sido cierto durante los últimos 75 años; quiero seguir en ello para asegurarnos de que sea cierto para los próximos 75 años.
Para ver el texto original, ir a: https://www.state.gov/
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