Previsible, exponiendo la diferencia de estructuras nacionales en el
voleibol, en calidad de anfitrión, Polonia no tuvo problemas para vencer
3 - 0 ( 25 - 17; 25 - 14; 25 - 19 ) a México, en el Campeonato Mundial
de la especialidad y dentro de la actividad del Grupo C de este domingo.
Con
el resultado Polonia se coloca con dos triunfos y cero derrotas, en
tanto que México tiene marca de cero victorias y dos derrotas. Para
cerrar la fase de grupos, el martes Polonia se mide con Estados Unidos (
2 - 0) y los aztecas enfrentan a un herido Bulgaria ( 0 - 2).
Con
el marcador 22 - 16, en el mismísimo primer set, Polonia se dió el lujo
de sacar a su estrella Kurek, uno de los mejores jugadores del mundo,
que ya no regresaría más a la duela. Todo el estadio, todo el mundo, se
percató de ello, menos el dibujante coach de México, Jorge Miguel Azair,
que no supo qué hacer ante está realidad.
Hay que reconocer que,
después de mucho tiempo, los pupilos de Azair, a petición expresa,
emularon al "Atlético San Pancho", jugaron con mucha energía, en verdad
se brindaron, pelearon cada balón con fe, lo mismo volaban que se
arrastraban en el piso para no dejar caer el balón pero eso, en esta
clase de competiciones, termina por ser poco, termina por reflejarse
fielmente en los números. El "échenle ganas" azairezco aquí no funciona.
Un
25 - 17 quedó registrado en el primer set, generoso para la diferencia
entre ambos equipos. La historia fue la misma de los últimos torneos
para los aztecas: fallas en el servicio y una deficiente recepción,
lujos que no pueden ocurrir frente a estas potencias.
Nadie ha
dicho que, hace meses, tras el correspondiente sorteo del Campeonato
Mundial, fuera fácil enfrentar a Polonia, por si fuera poco, jugando en
casa. Pero quedó claro que Jorge y sus amigos se la pasaron "jugando
torneitos" y no asumieron una debida preparación para enfrentar
debidamente este compromiso.
Ya sin Kurek, rotando a todo el
equipo, Polonia registró un segundo set de 25 - 14, siendo generosos ya,
frente al accionar mexicano. Jorge Miguel Azair se desgañitaba en el
tiempo fuera: "cuiden el servicio, que sea agresivo a la zona 5, ahí lo
quiero", pero una y otra vez el balón se quedó en la red, parece que lo
que les pedía nunca lo entrenaron.
En la grada el público cantó,
celebró al compás de la música, porque sobre la duela, el destino estaba
decretado sin un rival de jerarquía enfrente.
El joven Ferran
tuvo la oportunidad de tocar su primer balón en el Campeonato Mundial,
se colocó al servicio, lanzó el balón y éste no llegó ni a la mitad de
la red. Símbolo de los tiempos del club de amigos que integran esta
selección.
El punto final del partido no pudo ser más que la
mejor fotografía del mismo. Servicio de Polonia, pésima recepción
azteca, el balón hasta las lámparas y quedó sellado el 25 - 19.
Los muchachos del club Perales - Azair, bien podrían ir ya de "shoping" porque sus días en Polonia están contados.

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