"Con frío de la noche y de madrugada, con hambre y sin dormir, pero estoy muy contenta porque se cumplió mi sueño de estar en presencia del Santo Padre y escuchar sus palabras", expresa emocionada Dulce Rubio.
Ella es originaria de Ciudad Juárez y tiene 8 años que está viviendo en Phoenix, Arizona. Se tuvo que ir para buscar mejores oportunidades de trabajo en Estados Unidos.
Al saber que venía el Papa Francisco a su ciudad natal, Dulce emprendió el viaje con sus dos hijos chiquitos, que se quedaron en casa de unos familiares en Juárez, mientras que ella desde las 11 de la noche del martes 16 de febrero ya estaba haciendo fila para entrar a la zona amarilla, correspondiente a su boleto para escuchar la misa.
Dulce fue de las primeras personas que ingresaron a las 6 de la mañana al lugar donde se oficiará la misa del Papa Francisco.
Dulce Rubio espera que el papa dé mensaje de paz y reviva la esperanza de que "Juárez vuelva a ser la bonita ciudad de antes".
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