Bertha Aracely Serrano García
asiste desde hace dos años a los grupos de reflexión del Centro de Atención a
la Violencia contra las Mujeres (Cavim) del Instituto Chihuahuense de la Mujer (Ichmujer)
en donde recibe atención jurídica, psicológica y social.
“Viví un tiempo de violencia
en mi matrimonio le pregunté a mi vecina qué podía hacer, ella me dijo que aquí
nos ayudaban, primero empecé con asesoría legal, después me comentaron que
había también asesoría psicológica, lo cual me fortaleció para tomar decisiones
en mi vida y romper el círculo de violencia que estaba viviendo”, comparte.
Posteriormente, según narra,
cayó en un divorcio contencioso y se le asesoró legal y psicológicamente para
este proceso.
Aspectos
de cambio
Bertha asegura que en su
vida hubo muchos cambios, entre los cuales se encuentra el empoderamiento y
fortalecimiento para tomar decisiones, hechos que logró a través de conocer a
otras mujeres dentro de la terapia de grupo.
“Conocer a otras mujeres en
la terapia de grupo que pasan por lo mismo que tú, sirve para subir nuestra
estima, empoderarte y salir de las depresiones, porque es muy fuerte cuando una
dice basta a la violencia, como mujer se
siente una sola, la gente que sufre violencia lo primero que pasa es
aislamiento, de su familia o amistades, el generador de violencia lo que quiere
es dejarte sola para que nadie te pueda ayudar” explica.
Luego de este proceso que se
dio después de su participación en las terapias asegura sentirse segura de
salir adelante, además de que se siente valorada, pues entre las cosas
aprendidas estuvo el trabajo que desarrolló a través de manualidades.
Bertha dice que su hija
también ha sido parte de este proceso: “Yo me quedé con una niña de 11 años de
edad, ella está en terapia de grupo y su periodo que ha estado aquí he visto
unos cambios muy positivos, ha aprendido lo que es la violencia, se ha sensibilizado
mucho y ha llevado a su escuela un mensaje, pues muchas de sus compañeras
aunque están pequeñas se acercan a preguntar por casos de violencia que
detectan en sus casas”.
La violencia que ella vivió
fue en los aspectos económico y psicológico, por lo que asegura que fue mucho
más difícil detectarla: “No me golpeaban, entonces, en mi caso la violencia era
muy sutil, en lo económico, en las compras no podía decidir, yo no podía
decidir los muebles que se ponían en mi casa, yo no podía decidir a qué colegio
iría mi hija, no podía ir a las juntas de la escuela, él se hacía cargo de
todo, entonces, la violencia que yo vivía era un aislamiento terrible, mi
familia no me podía ir a visitar en mi casa porque él se molestaba”.
En su experiencia ella
experimentó aislamiento y miedo, “lo primero que te dicen es tú sin mí no
puedes vivir, a ti nadie te quiere, nadie te busca, estás fea, gorda, sin mí no
puedes hacer nada, entonces es una violencia psicológica tremenda, una no lo
detecta, porque una tiene la idea de que si no hay golpes no hay violencia”.
Bertha compartió que lo más
doloroso se dio cuando reconoció que fue víctima de violencia. “Es sumamente
doloroso, porque te atacas de miedo y dices ahora cómo le hago, como nunca
tuviste dinero en tus manos que manejar”, comenta.
Actualmente ella y otras
mujeres encabezan los testimonios de mujeres dentro de estos grupos de
reflexión en el Cavim; aprendió a hacer pulseras, collares y otros accesorios,
los cuales vende y son los que le provén de recursos para subsistir.
Servicios
de Atención Cavim
El Centro de Atención a la
Violencia contra las Mujer (Cavim) atiende en promedio a 20 mujeres, se cuenta
con cuatro grupos, dos de ellos matutinos y los otros vespertinos, dentro de un
horario de 10:00 a 12:00 y de 16:00 a 18:00 horas.
En caso de que una mujer detecte
que se encuentra en una situación de violencia, puede acudir a solicitar los
servicios del centro de atención, primeramente se dará una cita en el área de
Servicio Social, donde se realizará una valoración del caso y posteriormente se
canaliza a Psicología y se indica si es candidata a grupo o bien a terapia
individual.
La dirección del Cavim en la
ciudad de Chihuahua es calle 35 #1402, en la colonia Obrera o pueden marcar al
número (614) 410-51-11.

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