A
un año de haber ganado el primer amparo y de celebrar el primer matrimonio igualitario,
pareciera que no hemos logrado incidir ni un poco en los diputados y diputadas del
H. Congreso del Estado, pero desde la formación de nuestra agrupación
conocíamos los obstáculos, y que la estrategia seria robarnos nuestros derechos
por medio de varias demandas,que a su vez se lograron por medio de la alianza
con Alex Ali Méndez Díaz y el apoyo de las organizaciones locales. A la fecha se
han presentado 15 amparos por nuestra organización, 9 amparos por DHIA en Cd
Juárez y un amparo colectivo por Cheros AC.
¿Quién imaginaria a
Chihuahua como el Estado con más amparos interpuestos en toda la república y
uno de los estados más conservadores? Donde los ciudadanos no heterosexuales (los
que no teníamos derechos) somos violentados por el Estado quien nos
invisibiliza y discrimina a través de sus instituciones; donde las iglesia nos
exige ser célibes para poder aceptarnos,y a quienes deseamos obtener el derecho
al matrimonio igualitario emprendió una campaña “antigays” en todo el Estado
bajo el apoyo de las agrupaciones próvida “estado Laico pareciera que no
existes”; donde la finalidad de la campaña antigays era incidir en el H.
Congreso, dando como resultado que se ignoren nuestras peticiones, por lo cual, el
gobierno tiene que aceptar la existencia de presión por parte de grupos
conservadores para no legislar a favor del matrimonio igualitario, provocando que
el H. Congreso nos dé la espalda acercamientos inútiles que no reflejan una
intención legitima de apoyar a la comunidad no heterosexual de Chihuahua.
A principios del
2014 solicitamos apoyo de la CEDH, el Licenciado Armendáriz presento una
petición al H. Congreso para invitar a los diputados y diputadas a que legislen
a nuestro favor, pero la petición no ha tenido una respuesta clara, por lo ello seguimos
tocando puertas, donde la coalición de
las izquierdas pretende ayudarnos, pero su contraparte, la extrema derecha, se
pronuncia en un discurso trillado con fundamentos desde el prejuicio, solo a
favor del matrimonio tradicional, como
lo hemos visto repetidas veces con Patricia Flores, Maru Campos, y ahora para
desviar la atención de Maru, Roció Reza, una lista que parece no acabar, aunque
solo basta con preguntar por los integrantes de la banca del pan.
Nuestra lucha se
fundamenta en el legítima razón a defender nuestros derechos: el de ser y estar;
la autonomía al construir nuestra vida con base en la libertad sexual; el libre
desarrollo de nuestra personalidad; y la libertad para formar una familia de
manera responsable e informada, pero el Estado al no regular nuestras familias,
vulnera nuestros derechos y nos pone en desventaja ante los ciudadanos
heterosexuales, permitiendo que seamos víctimas de discriminación por parte del mismo
Estado, sociedad civil y organizaciones religiosas al no sancionar la
discriminación que sufrimos por los medios de comunicación, dependencias de
gobierno, ciudadanos, etc.
¿Qué más nos falta
decir? ¿Qué más nos falta hacer? ¿Qué otro precedente tenemos que construir en
materia de Derechos Humanos? Ya se demostró que son anticonstitucionales y
discriminatorios los artículos 134 y 135 del Código Civil con las sentencias de
más de 20 amparos ganados tan solo en el Estado, sin mencionar todos
los precedentes a favor de otras entidades en la república, esto solo visibiliza su
fobia y animadversión hacia nosotros los que nunca seremos heterosexuales.
Tomaremos acciones en otro ámbito y les guste
o no les guste, tendremos matrimonio igualitario en el Estado.
Atentamente.
Joel
Galvan Ortiz.

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